MINIFICCIONISTAS PANDÉMICOS | Antonio “el Coyote” reparte libros montado en una bicicleta

Por Camilo F. Cacho

Desde un perdido lugar de Colombia, donde aún habitan algunos pueblos originarios, Antonio “el Coyote”, además de ser escritor, locutor radial y estudiar Psicopedagogía y Educación Básica, promociona la lectura en espacios no convencionales y reparte libros por diferentes pueblos montado en una bicicleta. Tal como su apodo lo nombra –y que él mismo eligió–, intenta expandir la literatura más allá de las fronteras.

–¿Por qué te conocen como “el Coyote”?

–Un día que estaba haciendo una actividad de promoción de lectura en una de las sedes de la universidad en la que estudio, un chico mencionó que yo parecía un coyote. El término es usado para referirse a los que se dedican al tráfico ilegal de personas para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. Yo lo relacioné no desde este lado negativo, sino desde la cuestión de cruzar, expandir nuestras fronteras literarias.

–Si tuvieras que escribir un relato que comience detallando cómo es esa zona donde vives en las afueras de Colombia, ¿qué escribirías?

–Es una zona de gente campesina, amable y trabajadora, tenemos un importante legado de los indígenas Muiscas. Es una ciudad universitaria muy fría, también caracterizada por su amplia vegetación.

–Tienes una manera poco convencional de promocionar la lectura. ¿Puedes contarnos en qué consiste el proyecto del Club de Lectura Huitaca y el de los Bicilibros?

El Club de Lectura Huitaca nació de la idea de una compañera que tenía un proyecto llamado “Ecobibliotecas”. Luego, se empezaron a realizar actividades como llevar libros a las diferentes sedes de la universidad. Al hacerlo, yo me transportaba en bicicleta, por lo que surgió la propuesta de “Bicilibros”. Posteriormente se llevaron libros fuera de la universidad a diferentes municipios, dando la posibilidad de obsequiar libros gracias al apoyo de la Facultad de Educación de la UPTC y de otras entidades.

–¿Cómo llegaste a formar parte del colectivo internacional de escritores Minificcionistas Pandémicos (MP) y cómo ha sido tu experiencia con el grupo?

Durante la pandemia realicé diferentes publicaciones de minificciones a través de la Revista Fóbica Fest de México. Allí Patricia Rivas, creadora del colectivo MP, me contactó y me invitó a hacer parte de este proyecto literario. Mi experiencia como integrante ha sido muy satisfactoria, debido a que me ha permitido conocer diferentes personas del género de la minificción, crear redes, exponer las problemáticas sociales, ambientales y políticas presentes en nuestros diferentes contextos, y articular las actividades del Club de Lectura Huitaca con los talleres formativos y conversatorios.

–¿Qué proyectos literarios tienes en lo que queda de este año tan particular y para el 2021?

Tengo proyectado seguir promocionando la lectura por medio de Bicilibros, vinculando a otras personas que quieran hacer parte de esta propuesta literaria. También espero continuar trabajando en una novela.