CRÓNICO | Corega

Por Ernesto J. Navarro (*).-
–Mi amor, con cuidado que me duele ¿Qué vaina tengo ahí? -dice ella.
El marido retrocede medio paso, se toca la barbilla como los tipos sabios de las películas. Vuelve a ponerse de rodilla, se acerca a la vagina de su esposa. Frunce el ceño. Usa sus dedos pulgar e índice como pinza. Levanta la vista, mira a su esposa:
-¿Qué verga es esta, Hortensia?… Continúa leyendo CRÓNICO | Corega

CRÓNICO | Cómo conocí a tu madre

Por Ernesto J. Navarro.-
La hija de 7 años rompió el silencio e increpó a sus padres:
—Papá, ¿cómo conociste a mi mamá? ¡Pero dime la verdad!
La pareja se miró. Hasta ese instante creyeron que iban a poder evadir el tema para siempre. Por eso, y confiados en sus habilidades para mentir, no habían preparado una historia alterna como la de Santa Claus o los Reyes Magos o el hada de los dientes.
El papá, sin dejar de mirar a su esposa, se vio obligado a responder:
—Bueno, hija, presta atención, que voy a contarte la verdad… Continúa leyendo CRÓNICO | Cómo conocí a tu madre

CRÓNICO | Una historia ricotera

Por Ernesto J. Navarro.- El año 2005 viajé por primera vez a la Argentina.
La profesora Irma Antognazzi me invitó como ponente a un encuentro del Grupo Hacer La Historia que agrupaba a docentes, investigadores y estudiantes de las universidades de Rosario y Buenos Aires.
La cita era en Necochea. Pero por alguna razón que desconozco el boleto que me entregaron tenía la ruta: Caracas-Panamá-Santiago (Chile) – Córdoba (Argentina) y finalmente Rosario en la provincia de Santa Fe… Continúa leyendo CRÓNICO | Una historia ricotera

CRÓNICO | “¡¿Qué es la verga, Nerón?!”

Por Ernesto J. Navarro.- Nerito, así le decían para diferenciarlo de Nerio, su padre. Se volvió una celebridad entre los vecinos del pueblo desde el día en que contó que se iría a pasar vacaciones a los “yunai estéi”.
Un tío residenciado en Texas ofreció llevarlo por tres meses. La mayoría no había viajado a más de 30 kilómetros del pueblo, así que el viaje de Nerito resultó un notición.
Los amigos más cercanos comenzaron a hacerle encomiendas imposibles, que Nerito fue anotando en una libreta… Continúa leyendo CRÓNICO | “¡¿Qué es la verga, Nerón?!”

CRÓNICO | El último suspiro

Por Ernesto J. Navarro.-
—¿Te pasa algo? —preguntó el Churras.
—No, nada, marico, tranquilo. Dale que ya voy —dije tratando de disimular un rostro que no aprendí nunca a disimular.
El Churras pareció creerme o quizá no me paró bolas, no sé. Se alejó y difuminó en medio del ovillo de gente en traje de baño, que saltaba y gritaba en la pista de baile con arena de playa que tenía “El Mosquito Coast”, la discoteca con las mejores fiestas que tuvo la isla de Margarita Continúa leyendo CRÓNICO | El último suspiro

CRÓNICO | “De aquello, nada de nada”

Por Ernesto J. Navarro.- Mientras la mayoría de los habitantes del pueblo de Achaguas estaba en la iglesia, rezando a la imagen del Nazareno aquella Semana Santa, yo hacía lo mismo, pero en el asiento trasero del carro de un amigo. Rogaba a cualquier santo, que nada saben de sexo, que me ayudaran a mí a tenerlo. Pedía un milagro simple: que pudiera pasar aquella noche con La Catira Continúa leyendo CRÓNICO | “De aquello, nada de nada”

CRÓNICO | “Todas somos putas”

Por Ernesto J. Navarro.- Todos los 14 de febrero es “temporada alta” en la Calle de los Hoteles, y este no era diferente. La pareja se fijó en uno que tiene como aviso una máscara de diablo. Les hizo gracia. Se metieron ahí. Se acercaron a una especie de taquilla bancaria donde la muchacha que atendía detrás del cristal, apenas si levantó la vista del celular Continúa leyendo CRÓNICO | “Todas somos putas”

CRÓNICO | El novio de mi tía

Por Ernesto J. Navarro.- Carmen, que aún no era mi mamá, tenía 20, y Ana, que más tarde será mi tía, 18 y piquito. Después de juntar dinero unas dos semanas para salir a fiestar, pagaron un “carrito por puesto” que las llevó desde Lagunillas hasta Ciudad Ojeda. Había tres sitios posibles. Descartaron el “Gigi-Bar” y “La Gaviota”, discotecas que funcionaban estratégicamente al lado de los cines Canaima e Iris, respectivamente, y  se decidieron por el “Lago Bar”, la ‘barra-discoteque’ de moda ubicada en Tamare, al ladito de Ciudad Ojeda Continúa leyendo CRÓNICO | El novio de mi tía