Por un Segundo Renacimiento

Por Juan Pablo Carballo.- Yo no sé qué se debe hacer con la efeméride del 12 de octubre, si renombrarla, olvidarla, recordarla como un evento fatídico. Pero más importante me parece reconocer que esa edad moderna que empezó en el siglo XV con el Renacimiento y que no dejó de profundizarse hasta nuestros días, encuentra ya su callejón sin salida. Y tal como en su momento fue rescatada de las tinieblas la cultura de la antigüedad grecorromana que había sido reducida a superchería por el cristianismo medieval, así también hoy precisamos redescubrir la cultura de los pueblos originarios y comenzar una nueva edad en occidente.
Al igual que en el primero, este Segundo Renacimiento sería una síntesis, una reconceptualización, y no la imposible restauración de un estado de cosas antiguo como si nada hubiera pasado… Continúa leyendo Por un Segundo Renacimiento

El lenguaje incómodo

Por Juan Pablo Carballo.- No busco con estas palabras discutir con retrógrados. Quienes rechazan el lenguaje inclusivo porque es una perversión de la ideología de género o porque no lo aprueba la RAE pueden volver a la vitrina del museo de ciencias naturales de donde salieron. Esto es esgrima con florete, no me venga con un garrote.
Por el contrario me interesa plantear algo al interior del grupo que apoya la desbinarización del idioma. El lenguaje inclusivo resulta incómodo por dos razones. La primera es de índole cultural: súbitamente todo el machismo del habla que permanecía velado se vuelve consciente y ya no se puede decir nada sin activar una alarma. Este conflicto es deseable y es parte del objetivo que se persigue… Continúa leyendo El lenguaje incómodo

El oro del Vaticano y el terreno de la tía

Por Juan Pablo Carballo.- El único lugar del mundo donde existe el comunismo es en el cerebro de las personas de derecha. De hecho, a estas alturas nadie más utiliza esa palabra, tan desprestigiada por la experiencia estalinista. Lo paradójico es que sean ellos los que instalan el debate por la propiedad, aunque sea con falacias. En un programa de TV, un panelista dice (siguiendo un lugar común) que si el Papa cree que la propiedad privada no es lo primordial entonces debería vender el oro del Vaticano para repartir el dinero entre los necesitados. Pero cualquiera que realice el experimento mental se dará cuenta de que ese acto no anularía la propiedad privada, sino que la concentraría todavía más en los pocos capitalistas que fueran capaces de comprar todo el oro del Vaticano. Los necesitados, por su parte, recibirían papel moneda que se devaluaría rápidamente, mientras la cotización del oro aumentaría. Sin embargo, para el panelista, que el Vaticano vendiera todo el oro sería una medida comunista… Continúa leyendo El oro del Vaticano y el terreno de la tía