Por Miguel Pérez Mateos
Presencia inmaterial que atesora
los libros que he leído,
y grabaron en mí,
palabras que perduran
No recuerdo por qué ni cómo llegué a Bukowski. Pero sí recuerdo el primer poema suyo que leí. Fue “¿Así que quieres ser escritor?”, y significó un impacto certero al pensamiento. La pregunta dio vueltas dentro de mi cabeza y me impulsó a leer varias veces el poema y a hacerme otras preguntas al respecto. Quise conocer su biografía y otros poemas. Me queda pendiente hacer lo propio con sus cuentos.
Polémico, escritor maldito, acusado de aprovechar el lenguaje soez y repulsivo para hacerse notar, Charles Bukowski nació en Andernach (Alemania) en 1920 y murió en San Pedro, California, en 1994. Lo cuentan Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004) en “Biografías y Vidas”, la enciclopedia biográfica en línea, Barcelona.
Y cuentan también que “en sus obras en prosa retrató toda una galería de personajes estrafalarios y marginales: prostitutas, alcohólicos, vagos, buscavidas, jugadores arruinados y bravucones que circulan como sonámbulos o pícaros por una ciudad que los rechaza… Estos temas serían también los de sus libros de poesía, escrita en un verso rudo, escasamente lírico, de mensaje claro y áspero”.
“El elemento autobiográfico es en el fondo el aglutinador del conjunto de la obra de Bukowski, quien se empeña en magnificar, incluso con recursos cómicos, su condición de bebedor y mujeriego empedernido, de habitante de submundos relacionados con sus numerosos empleos y ambientes deportivos como el de las carreras de caballos, el boxeo o el beisbol”.
“La obra de Charles Bukowski recibió tantas críticas negativas como positivas. Se le acusó de practicar un estilo soez como mero exhibicionismo literario y de reiterar sus obsesiones de modo efectista. Otros críticos, en cambio, realzaron su autenticidad y su condición de escritor maldito”.
Algunos de sus poemas:
¿Así que quieres ser escritor? Si no te sale ardiendo de dentro, a pesar de todo, no lo hagas. A no ser que salga espontáneamente de tu corazón y de tu mente y de tu boca y de tus tripas, no lo hagas. Si tienes que sentarte durante horas con la mirada fija en la pantalla del computador o clavado en tu máquina de escribir buscando las palabras, no lo hagas. Si lo haces por dinero o fama, no lo hagas. Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama, no lo hagas. Si tienes que sentarte y reescribirlo una y otra vez, no lo hagas. Si te cansa solo pensar en hacerlo, no lo hagas. Si estás intentando escribir como cualquier otro, olvídalo. Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, espera pacientemente. Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa. Si primero tienes que leerlo a tu esposa o a tu novia o a tu novio o a tus padres o a cualquiera, no estás preparado. No seas como tantos escritores, no seas como tantos miles de personas que se llaman a sí mismos escritores, no seas soso y aburrido y pretencioso, no te consumas en tu amor propio. Las bibliotecas del mundo bostezan hasta dormirse con esa gente. No seas uno de ellos. No lo hagas. A no ser que salga de tu alma como un cohete, a no ser que quedarte quieto pudiera llevarte a la locura, al suicidio o al asesinato, no lo hagas. A no ser que el sol dentro de ti esté quemando tus tripas, no lo hagas. Cuando sea verdaderamente el momento, y si has sido elegido, sucederá por sí solo y seguirá sucediendo hasta que mueras o hasta que muera en ti. No hay otro camino. Y nunca lo hubo. Soy un fracaso Le puse el seguro a la puerta del auto y al levantar la mirada vi a este tipo caminando hacia mí se parecía a Peter mi viejo amigo pero no era Peter era un hombre demacrado en jeans y camisa azul de trabajo y me dijo: “oye, mi esposa y yo necesitamos algo para comer, morimos de hambre” Miré detrás de él y ahí estaba su mujer que me miró con ojos a punto de lágrima. Le di un billete de cinco. “¡Te amo, hombre!”, gritó, “No me lo gastaré en bebida”. “¿Por qué no?”, le contesté, “Es lo que yo haría…” Me alejé para entrar a un edificio arreglé unos cuantos asuntos salí regresé al auto como siempre pensando si hice lo correcto o si fui víctima de un engaño. mientras conducía recordé mis años de miseria hambriento más allá de cualquier arreglo nunca pedí a nadie un centavo. esa noche, después de unos tragos, le expliqué a la mujer con la que vivía lo mucho que daba dinero a vagabundos pero que yo en los tiempos más obscuros de hambre en mi vida me negué a pedir nada a nadie. “lo que pasa es que ni para eso servías”, dijo ella. Confesión Esperando a la muerte como un gato que saltará sobre la cama. Estoy apenado por mi esposa. Ella verá este cuerpo rígido y blanco. Lo sacudirá una vez, entonces quizás de nuevo: “Hank” Hank no contestará. No es mi muerte lo que me preocupa, es mi esposa sola con esta pila de nada. Quiero que sepa que todas las noches durmiendo a su lado. Incluso las discusiones inútiles fueron cosas espléndidas. Y las duras palabras que siempre tuve miedo de decir pueden ahora ser dichas: “Te amo” Sí, Sí cuando Dios creó el amor no ayudó mucho cuando Dios creó a los perros no ayudó a los perros cuando Dios creó las plantas no fue muy original cuando Dios creó el odio tuvimos algo útil cuando Dios me creó a mí, bueno, me creó a mí cuando Dios creó al mono estaba dormido cuando creó a la jirafa estaba borracho cuando creó las drogas estaba drogado y cuando creó el suicidio estaba deprimido cuando te creó a ti durmiendo en la cama sabía lo que hacía estaba borracho y drogado y creó las montañas y el mar y el fuego al mismo tiempo cometió algunos errores pero cuando te creó a ti durmiendo en la cama se derramó sobre su Bendito Universo Lanzar los dados Si vas a intentarlo, ve hasta el final. De otra forma ni siquiera comiences. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. Esto puede significar perder novias, esposas, parientes, trabajos y, quizá tu cordura. Ve hasta el final. Esto puede significar no comer por 3 o 4 días. Esto puede significar congelarse en la banca de un parque. Esto puede significar la cárcel. Esto puede significar burlas, escarnios, soledad… La soledad es un regalo. Los demás son una prueba de tu insistencia, o de cuánto quieres realmente hacerlo. Y lo harás, a pesar del rechazo y de las desventajas, y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. No hay otro sentimiento como ese. Estarás a solas con los dioses y las noches se encenderán con fuego. Hazlo, hazlo, hazlo. Hazlo. Hasta el final, hasta el final. Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada. Es la única buena lucha que hay. Oh Sí Hay cosas peores que estar solo pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello y más a menudo cuando esto ocurre es demasiado tarde y no hay nada peor que un demasiado tarde El corazón que ríe tu vida es tu vida no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión mantente alerta hay salidas hay una luz en algún lugar puede que no sea mucha luz pero vence a la oscuridad mantente alerta los dioses te ofrecerán oportunidades conócelas tómalas no puedes vencer a la muerte pero puedes vencer a la muerte en la vida, a veces y mientras más a menudo aprendas a hacerlo más luz habrá tu vida es tu vida conócela mientras la tengas tú eres maravilloso los dioses esperan para deleitarse en ti. ¿Por qué son personales tus poemas? ¿por qué son personales tus poemas? me dijo, no me extraña que te odiara… ¿cuál de ellas?, dije. ya sabes cuál… y no vuelvas a dejar el fregadero lleno de agua, y no sabes asar a la parrilla; la casera dijo que estabas bueno y quería saber por qué no volvíamos a vivir juntos… ¿se lo dijiste? ¿que eres un alcohólico chulito? ¿que te tuve que recoger del suelo después de aquella pelea? ¿que te tocas? ¿que te crees Don Sabelotodo? ¿por qué no te largas? siempre te he querido, ¡sabes que siempre te he querido! me alegro. un día escribiré un poema al respecto. un poema muy personal.
