Por Gloria Kreiman
Siempre digo que hacer buenas series de comedia es de lo más difícil y encontrarlas también. Pero The Marvelous Mrs. Maisel, La maravillosa señora Maisel en español, es una de estas rarezas.
Creada por Amy Sherman-Palladino (conocida principalmente por Gilmore Girls) para Prime Video y protagonizada inolvidablemente por Rachel Brosnahan (a quien también vimos en un potentísimo rol en House of cards), cuenta la historia -a finales de los años 50- de una mujer, judía, ama de casa, con dos hijos, divorciándose que descubre inesperadamente que tiene talento para el stand up y que quiere dedicarse a eso; en gran parte gracias a otra mujer que deviene en manager y amiga y con quien va a construir su carrera.

Técnica y artísticamente la serie es excelente: Una producción enorme, minuciosa, que crea grandes escenas y regala detallitos al mismo tiempo, en sus escenografías, vestuarios, dirección de arte. Muy buenas actuaciones, todas; y, de nuevo: hacerlo bien en una comedia es altamente meritorio. Un buen guion, sólido, pensado, sin efectismo innecesario y diálogos de gracia inteligente. Y un ritmo destacable: quienes saben de humor saben que no basta solo con divertir sino que es necesario no aburrir y esta serie lo logra muy bien con su cadencia vertiginosa, acelerada y precisa.
También me gustó mucho que es una exhibición de un montón de tipos de humor, bien hechos: humor negro, inocente, de gag, físico, intelectual, sexual, y por supuesto el humor estilo stand up norteamericano.

Y además me parece interesante cómo construye a sus personajes mujeres y sus historias: No cae en estereotipos y hace mucho por romperlos. Pregona un feminismo flexible, de ese que no es un decálogo inquebrantable de cosas que son causal de expulsión del movimiento sino uno real, con contradicciones, aggiornado a las épocas que va representando. Nos dice que las mujeres también pueden hacer reír, en vez de o además de (según se quiera) cocinar y estar siempre impecables. Muestra sin épica o heroísmo exagerado lo mal que se lo puede pasar en una industria tan de hombres como la comedia. Da valor a la amistad y el apoyo entre las mujeres, cuando debe ser y cuando no. Reivindica la ambición femenina, saca al género de esos lugares románticos que indican que las mujeres no pueden aspirar al éxito, al dinero o a vivir de la manera que desean y si lo hacen arderán en la condena de la etiqueta de frívolas, materialistas o inhumanas.
En resumen: una serie bien hecha, graciosa de un montón de maneras y con perspectiva de género. Motivos más que suficientes para ver La maravillosa señora Maisel.
