Trampa y posesión
Por Renzo Dierna.- Beto “el laucha” Salinas bajaba desde las siete colinas, de vereda en vereda por las calles de un barrio normal. De pronto, vio en la ventana de un geriátrico la imagen de una virgen poseída. Pensó: “Si no es una foto trucada, que alguien me explique por qué su corona ya no brilla como la diadema de rosas de Velázquez”.
Beto “el laucha” Salinas venía, luego de lavarse las manos y la cara veinte veces en esa urbe mitológica donde todos los caminos desembocan, por la vereda de regreso a casa, y vio en la ventana de un geriátrico la imagen de una virgen poseída. Pensó: “Y ahora… ¿por qué le han puesto barbijo y una túnica con una cruz amarilla, a su vez eclipsada con un listón de luto sobre la encrucijada de la Tríada, sobre las banderas de China, Estados Unidos y Rusia unidas a rajatabla?”. Esta vez se detuvo y se quedó mirando un buen rato. De cerca más parecía una virgen atemorizada que poseída; quizás por la escasa memoria y conciencia de los principales involucrados… Continúa leyendo Trampa y posesión
