CRÓNICO | “De aquello, nada de nada”
Por Ernesto J. Navarro.- Mientras la mayoría de los habitantes del pueblo de Achaguas estaba en la iglesia, rezando a la imagen del Nazareno aquella Semana Santa, yo hacía lo mismo, pero en el asiento trasero del carro de un amigo. Rogaba a cualquier santo, que nada saben de sexo, que me ayudaran a mí a tenerlo. Pedía un milagro simple: que pudiera pasar aquella noche con La Catira Continúa leyendo CRÓNICO | “De aquello, nada de nada”
