La Vieja Terminal

Por Teresa Oliveri.- El ómnibus aún no estaba, llegábamos con anticipación cosa que con el tiempo se transformó en hábito. Mis hijos trasladaban el bolso, la mochila y los sentimientos encontrados; por un lado la pena de dejar la casa, por el otro la alegría de comenzar una apasionante y nueva vida viviendo solos. Cuando íbamos llegando a la Terminal, el padre les decía: “las llaves, los documentos, la plata”, si las tres respuestas eran positivas bajábamos, si no, había tiempo para volver y buscar lo que faltaba… Continúa leyendo La Vieja Terminal