Claudia Tapia trabaja por la cultura pese a las dificultades

Por Mayrin Moreno Macías.- Después de recibirse como gestora cultural en el IPA, Claudia Tapia le agradece al profesor Luis Freire haber creado un “monstruo”. Recuerda con especial afecto una muestra de fotografía estenopeica a cargo de Sergio Pantaley. Ella se movió, buscó por allá y acá y consiguió algunos auspiciantes. Cuando llegó con el dinero, Freire le dijo: “Eso es tuyo, la idea es que te conozcan”… Continúa leyendo Claudia Tapia trabaja por la cultura pese a las dificultades

María Elena Izuel, voz ineludible de la historia sanrafaelina

Por Mayrin Moreno Macías.- A María Elena Izuel le salta el corazón cuando habla de la cacica María Josefa Roco. Fue su ideal de mujer. Esa admiración la retrata en «su incansable lucha por lograr la paz entre los pueblos y porque era grande de pensamiento y vocación». De ella escribió dos libros. En realidad, era uno de unas mil hojas, pero para que se lo editaran, tuvo que dividirlo en dos partes. Allí cuenta la vida de esta líder pehuenche que en 1804 aproximadamente, con todos los peligros existentes en la época y en un viaje que duró más de un mes, cruzó La Pampa hasta Buenos Aires en compañía del cacique Caripan y sus sobrinos, María del Carmen y Juan Neculante, para pedirle al virrey del Río de la Plata, Don Rafael de Sobremonte, que ordenara la fundación de un fuerte, al que ella donaría las tierras… Continúa leyendo María Elena Izuel, voz ineludible de la historia sanrafaelina

María Anahí Epuyao es teatro, diversidad y resistencia

Por Mayrin Moreno Macías.- Rubén Patagonia una tarde le dijo a María Anahí Epuyao que no podían negar sus orígenes: “La cara de indio nos vende”. Ella hoy se reivindica en su origen mapuche. Le ha dedicado una buena parte de su vida a sentirlo y vivirlo. Siendo niña se cuestionaba una y otra vez por qué le decían «india». Su abuela le había dicho que su papá era indio, pero cuando preguntaba, solo obtenía respuestas cortitas o un “no pregunte tanto”, “no tiene otra cosa que hacer que preguntar”, “vaya a jugar”. Su vergüenza creció, pero no se instaló. Con el tiempo y con una mirada indagadora supo que era importante: que sus rasgos hablan de una cultura, de una pertenencia, que podía ser guerrera, que su apellido significa «dos hongos amarillos» («Epu» significa «dos» y el Llao Llao es un hongo comestible que crece en el Sur), y que era parte de la Mapu, de la Madre Tierra… Continúa leyendo María Anahí Epuyao es teatro, diversidad y resistencia

Lilian Tapia y su «viditancia» en defensa del agua

Por Mayrin Moreno Macías.- De muchacha, para cortar camino, Lilian Tapia pasaba como flash por la plaza San Martín. Ya de regreso, ese andar se detenía para celebrar el encuentro y juntarse entre amigos. Esa plaza también ha sido parte de distintas luchas, marchas y concentraciones desde que se uniera a la “viditancia”, como dice ella, “siempre en defensa de la vida, del agua y del buen vivir”… Continúa leyendo Lilian Tapia y su «viditancia» en defensa del agua

El arte hecho verbo y acción de Ese Primer Libro

Por Bautista Franco.- Escriben porque creen que alguna vez las cosas estarán mejor. Es algo parecido a la esperanza. 
En la plaza San Martín, el sol cala entre las ramas y se ven entusiastas. Dicen que empezaron leyendo y escribiendo, y pronto le agregaron compromiso. 
Al iniciar las sesiones del juicio por la violación y el asesinato de Paula Toledo, iban a Tribunales para acompañar a Nuri, para no dejarla sola. Pronto se embanderaron, descubrieron la necesidad de actuar, de hacer… Y leyeron allí, en la explanada del Poder Judicial, sus poemas, hicieron de su arte un verbo, para trascender el papel, para llegar más lejos, para decir lo «frío, tibio y mal que funciona la Justicia»… Continúa leyendo El arte hecho verbo y acción de Ese Primer Libro

Soledad Vázquez entre la ciencia y la maternidad

Por Bautista Franco.- A Luma le gusta el helado y Peppa Pig. A Soledad Vázquez, su madre, la investigación científica. Viven una para la otra desde hace tres años según Sole y desde siempre según Luma.

Vázquez es investigadora, licenciada en Paleontología y doctora en Geología. Trabajó muchísimo en el Sur de Mendoza y ahora, tras el término de su beca en Conicet, continúa. Dice que la investigación puede hacerse de manera independiente, que es difícil pero se puede. Existe una gran presión por ser productivas, por ser científicas superespecializadas, pero eso no contempla el ser madre. Así, los últimos tres años han ido y venido en los avatares de la maternidad, aún con paternidades presentes, como la de su compañero Nacho… Continúa leyendo Soledad Vázquez entre la ciencia y la maternidad

Elba Chicha Rosales enaltece el folclore cuyano

Por Mayrin Moreno Macías.- Al pasaje “Las Tonadas” llegaban muchos conjuntos y cantores cuyanos. Era paso obligatorio.  Allí se amanecía, se cultivaban las guitarras, se cantaba y se compartían melodías y sonrisas. Elba Chicha Rosales tiene latentes esos recuerdos de la casa de sus padres en el pasaje Ojeda ―como se llamaba realmente― del barrio Constitución. Ese patio le dio la dicha de reunirse cada domingo con sus 10 hermanos, de recibir a Las Voces del Plumerillo, a su compadre Anselmo de Mendoza, Los Cantares de la Cañadita, El Trébol, de festejar cada 11 de mayo el cumpleaños de su padre Gerónimo Rosales y cada 20 de abril el de su madre Teodora Anzorena, y de escuchar a los cantores y cantoras de acá y de allá… Continúa leyendo Elba Chicha Rosales enaltece el folclore cuyano

Tamara Colombatti vive enamorada de la salsa y la bachata

Por Mayrin Moreno Macías.- Cuando conoció la salsa y la bachata, se enamoró. Tamara Colombatti soltó un “guao”, cerró los ojos y se dejó llevar por el ritmo. Antes había bailado de todo: español, folclore, árabe, jazz, contemporáneo, saya boliviana, hasta ucraniano. Hoy enseña aquellos ritmos latinos, además de la kizomba, el mambo, la timba y la salsa cubana, porque está segura de que, si todos bailáramos más, seríamos más felices.
Para Tamara la danza es su vida, su pasión, lo que respira. Desde los 3 años de edad su mamá la llevó a conocer este mundo. Ha andado por Chile, Uruguay y aún no abandona el sueño de hacer una gira por Latinoamérica y Europa, si los tiempos y los contextos lo permiten. Recuerda que con seis meses de embarazo seguía bailando. Hacía trucos, iba y venía. Fue a los siete meses y medio que se le empezó a notar la panza, paró y el mundo le cambió. Otro amor llegó a su vida: Isabella, una maestra, sensible, llena de pureza, que le hace ser mejor persona y que se adueñó también de la danza, quiere aprender de todo… Continúa leyendo Tamara Colombatti vive enamorada de la salsa y la bachata