«Gil trabajador»

La década del 80 nos martilló con el nacimiento de un nuevo género metalero: el Trash Metal. En nuestras tierras, la primera piña la tiró Ricardo Iorio con V8, que al desarmarse nos trajo una emblemática banda: Hermética, en el año 1988. Fue la marca registrada del heavy metal argento que, con la sintonía trashera, vino a destruir cráneos a fines de los 80 Continúa leyendo «Gil trabajador»

“Teléfonos / White trash”

Solo una foto fue necesaria para cambiar el destino musical argentino: la foto que Timy Mckearn le envió en 1980 a su amigo Luca en Londres. Esa imagen de las sierras cordobesas bastó para seducir a Prodan, el hijo del mundo, del punk, del rock y del reggae, para venir a la Argentina. Germán Daffuncchio y el bocha Sokol serán la excusa perfecta para armar Sumo en 1981, al que luego se agregaron Diego Arnedo, Roberto Pettinato y Ricardo Mollo Continúa leyendo “Teléfonos / White trash”

«Capitán América»

Pensar el dominio estadounidense en América Latina es pensar el saqueo de nuestros recursos naturales. El “patio trasero” poseía selvas, bosques, cordilleras, ríos y llanuras prestas a ser saqueadas por empresas de renombre, avaladas por el gobierno yanqui y a veces por los nuestros. La mano de obra era regalada, porque el imperio le hace un favor al patio al saquearlo. Este debe reciprocidad y qué mejor que colocar esos brazos mestizos a merced de la voracidad del capital, que en pocas décadas deglutió en su orgía de ganancias cientos de cuerpos latinos… Continúa leyendo «Capitán América»

“Otra vuelta de tuerca más”

Las Pastillas del Abuelo, una banda que trajo la literatura nuevamente a las letras del rock: el recitado de poesía, las intertextualidades de nuevo toman lugar en la escena rockera.
El título es una referencia directa a la obra de Henry James. Nos sumerge en un mundo literario.
La letra comienza haciendo referencia a la eterna lucha con el tiempo, vivir con el reloj en la mano, cumpliendo horarios y siguiendo la rutina diaria y temporal.
“Y queda una vuelta de tuerca más,/puede que un tanto lo efímero/sea cuestión de practicar/efímero para mí lo que para otro un sueño”… Continúa leyendo “Otra vuelta de tuerca más”

«La colina de la vida»

Raúl Alberto Gieco llevaba muchos sueños en su mochila cuando partió de su Santa Fe natal rumbo a la gran ciudad capital. El más grande, el más poderoso de ellos, era el de convertirse en un gran músico. Llevaba solo eso: una mochila, una guitarra, sus sueños y sus jóvenes 18 años. Poco tardó en encontrarse con las grandes figuras de los ’70. Con tres de ellos armaban en el ’74 una banda efímera en su duración, pero no en su legado: Porsuigieco… Continúa leyendo «La colina de la vida»

“¡Me matan, Limón!”

Luzbelito es el hijo del Diablo y como hijo del mismísimo Señor de las Tinieblas, asciende y cae, asciende y cae. No sabe de otras cosas. Está en su naturaleza. Porque es un caído. Dicen que heredamos lo que no queremos de nuestros padres. Seguramente él, el hijo del Diablo, no quería ese espiral repetitivo caída abajo. Rocambole dice que el séptimo álbum de Los Redondos podía ser entendido como la vida de Pablo Escobar, quien tampoco quería caer. Nosotros decimos que también puede ser como la vida de la sociedad argentina, acostumbrada históricamente a caerse y levantarse… Continúa leyendo “¡Me matan, Limón!”