Erepa de nyami

Por Rúkleman Soto

Aclaratoria inicial: stricto sensu -como dicen los catedráticos cuando abordan temas peliagudos (y este tema lo es)-, lo que observan en la imagen de portada no son sendas arepas, sino algo muy parecido, pero hecho con ñame (tubérculo comestible del género discorea, con propiedades saponarias, aunque no encontré datos de que se haya usado para lavar). 

De modo que, así como detergente no es jabón, por más que se vista de arepa, ñame se queda, ya que el término arepa procede del cumanagoto erepa, que genéricamente significa maíz, según nuestro inagotable Mariano Picón Salas en su texto Pequeña historia de la arepa. Otros proponen la variante aripo, vocablo con el que se designa al budare margariteño.

El caso es que me puse a sancochar, rallar y amasar ñame combinándolo con lo que me permitieron conseguir los inefables bachaqueros (que de habérselos lanzado a los egipcios, Yavéh se hubiera ahorrado pulgas, piojos, langostas y demás cándidas plagas con las que azotó a los faraones). Seguramente estoy descubriendo el agua tibia, pero de eso se trata, de redescubrirnos para descolonizarnos de esa cultura del petróleo que hace parte de una civilización de conquista que nos pone a añorar mercancías (Rodolfo Quintero, Antropología del petróleo).

Resulta que ñame significa comer (nyami) en fulani, idioma africano occidental. No es extraño pues que, según la FAO, el dream team en la producción de ñame lo encabecen los africanos, capitaneados por Nigeria. En ese ranking figura Venezuela después de Cuba, Colombia, Jamaica, Haití y Brasil.

En cuanto a su valor nutritivo, la página web www.botanical-online.com dice que aporta carbohidratos de fácil digestión y vitaminas del grupo B; se emplea en dietas contra el cansancio, astenia, depresión, nerviosismo y estrés. 

La página citada agrega que el ñame es conocido como “la raíz para el cólico”. Es beneficiosa para el hígado y en el tratamiento de cólicos biliares. Además es antiinflamatorio, antiespasmódico y hepatoprotector, virtudes que dudosamente podamos encontrar en la harinapán. Así es que ya saben, mis panas militantes -como yo- del agave cocui y libaciones conexas: a montar el budare para proteger el hígado con las fulanas erepas de nyami

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