La Dra. Bibiana Cejudo derriba mitos sobre el consumo de cannabis

Por Mayrin Moreno Macías

Hace tres años Bibiana Cejudo se transformó en procannabis. Pero no le fue fácil dejar atrás los convencionalismos de su época: “Eso no se consume”, “es malo”, “es una droga”, “los chicos drogones”. Ella tomó la decisión de ser tolerante con esa nueva generación que tenía en frente. Se dio cuenta de que esos prejuicios eran infundados y leyó mucho, se sumó a Mamá Cultiva, hizo terapia psicológica, un postgrado en Cannabis Medicinal y cultivó una planta y la vio crecer.

Ella es odontóloga. En su “ambiente” y como profesional de la salud ya no es un tabú hablar sobre la marihuana. Sin embargo, siente que no encaja, nota los silencios, las miradas. Pero eso no la detiene, sabe que es algo positivo, abrir las cabezas no es sencillo. Se trata de reconocer «Yo fumo», «Yo consumo gotitas de cannabis», así como se toma alcohol o se toman pastillas compradas en la farmacia y recetadas por un médico. Además, explica que es importante evaluar qué clase de persona somos, «porque el cannabis no te hace violento, ni golpeador, ni abusador». Tampoco tiene efectos secundarios y ni pensar en morir de una sobredosis por consumirla.

A esa gente que habla por hablar, Bibiana les dice que se tomen una hora para ver el documental “El científico”, de Zach Klein, que está disponible con subtítulos en Youtube, porque más allá de los prejuicios, es importante conocer cómo funciona. El documental narra la historia del investigador Rafael Mechoulam y su trabajo en el laboratorio del Instituto Weitzmann. Él junto a su equipo descubrieron el componente psicoactivo de la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC), y demostraron que el cerebro humano produce su propio cannabis, una sustancia química que llamaron la anandamida. Además hicieron ensayos clínicos con cannabis y aceite de THC, que tuvieron efectos positivos en el tratamiento de enfermedades como el cáncer y el alzheimer, entre otras.

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Bibiana, después de que se amplió la ley 27350 en marzo de 2021, comenzó a asesorar a quienes están interesados en conocer el Registro del Programa de Cannabis Medicinal (Reprocann), porque recreativo o no, sigue siendo medicinal. Ella recuerda que hoy la ley permite el autocultivo, las ONG también podrán hacerlo y, lo más reciente, es que el Ministerio de Ciencia argentino lanzó el “Programa de Investigación y Desarrollo en Cannabis”.

También aclara que lo que no está permitido es su venta. Explica que siempre saca las cuentas de cuánto les sale comprar un frasco de cannabis y cuánto cultivar el propio. «No es barato porque las semillas son caras, su cuidado, pero con una planta te ahorras 3 o 4 veces lo que gastas o también puedes hacer tu propio aceite. Con un aceite que cuesta alrededor de 7 mil pesos, el más chiquito, podrías comprar unas 3 semillas para cultivar. Abrir la cabeza no solo para saber lo que gastas, sino lo que consumes», dice.

Su mensaje a las mujeres no va desde el lado del cannabis. Asegura que desde que aprendió a quitarse la soberbia de mamá y de esperar que sus hijos sean lo que ella tenía en mente, logró una relación maravillosa, aprendió a escucharlos, a acompañarlos y saber qué querían hacer de sus vidas. “Siempre hay un límite, pero cuando aprendes a escucharlos, ese escalafón madre-hijo no es necesario marcarlo”.

Documental «El Científico»

Cómo contactar a la Dra. Bibiana: +5492604661904

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