Mapeo cultural: gestores y comunidad hacen visible lo invisible

Por Mayrin Moreno Macías

Trabajoso, sí, pero también muy grato. Quienes realizan el mapeo cultural de San Rafael trabajan en el aquí y el ahora. El lado A de este proyecto lo integran estudiantes y profesores de la carrera de Gestión Cultural del Intituto Profesorado de Arte (IPA), que colocaron la primera semilla; el lado B, la comunidad que lo enriquece. Entre ambos, la construcción de un mapa que reúne la escena cultural local.    

―Es una experiencia colaborativa y de construcción continua que nos desafía, nos empuja, nos lleva de la mano, a la vez que conecta la actividad de las aulas con lo que ocurre fuera del recinto escolar, a la institución con la comunidad, al estudiante de Gestión Cultural con el ámbito de actuación, en este caso, el sector de la Cultura. Pero, por otro lado, pretendemos que deje de serlo, de la mejor manera, es decir, nuestro objetivo es que no sea un proyecto de una institución, sino de una comunidad. Para ello, la participación es vital, pues es la mejor forma de adoptarlo, de hacerlo propio. Ese es nuestro mayor anhelo ―dice Viviana Rebolloso, directora del proyecto.

A ella la acompaña en la codirección Oscar Cruz, los estudiantes Laura Nieto, Pamela López, Silvia Vega, Gustavo Lassa, Viana Velilla, Jésica Ogas, Gabriel Rabale y Gabriela Millán, y los docentes Julieta Mauricio, Luis Freire, Mariela Martínez, Fabio Missino, María Coria, Claudia Tapia, Roque Aránega, Mariana Rapini, María Labanca, Valeria Morales Possa , Laura Suárez y Montes Bassols.

―¿De qué se trata?

―El mapeo es una técnica. Lo que vemos es el producto, un mapa de Google en el que se han comenzado a localizar elementos, agentes y procesos de la cultura del departamento San Rafael: los sujetos que los desarrollan, los actores públicos que intervienen, la infraestructura disponible, como museos, teatros, galerías, archivos, bibliotecas y, en general, todos los equipamientos culturales.

¿Cómo ha germinado y cuál es su enfoque?

―En términos generales, el proyecto se enfoca en destacar el papel de la Cultura como herramienta de desarrollo humano, social, económico, dinámico y estratégico. Asimismo, se vuelve un instrumento de intervención, pues permite operar de manera transversal entre las instituciones y los actores que emergen de su proceso de construcción. Insistimos en que, para la gestión cultural, el mapeo es una herramienta imprescindible, y para un estudiante de Gestión también lo es, pues habilita el conocimiento, la reflexión y la comprensión de la Cultura en los procesos fundamentales del desarrollo contemporáneo. Los mapeos arrojan información calificada y como gestores consideramos que es muy difícil, y a veces inviable, llevar adelante una propuesta cultural si no contamos con este tipo de herramientas para diagnosticar las problemáticas que nos presenta el territorio.

Hacer visible lo invisible

Un gestor cultural hace, participa y resuelve. Su tarea es llevar adelante acciones encaminadas al desarrollo cultural. Viviana sostiene que, como profesión, la Gestión Cultural aún no logra un reconocimiento social que la distinga de otros agentes del campo cultural, necesario en la organización de la cultura.

―La Gestión Cultural se reconoce como un área o campo de conocimiento cuyo objeto de estudio es la Cultura en tanto área multidimensional, dinámica y de interés público. La vocación del gestor cultural la podría describir a partir de las relaciones que se generan en el “hacer” en el mundo del trabajo, en sus organizaciones y funcionamiento, que solo puede ser aprehendido si se participa activamente en él. La vocación precede al término de gestor cultural desde la  práctica social para resolver situaciones o satisfacer necesidades. En este sentido, muchos artistas gestionan sus carreras, actuaciones y productos, como también los colectivos o agrupaciones resuelven sus necesidades desde la autogestión. 

―¿“Gestionar cultura” qué significado tiene hoy en San Rafael?, ¿qué tiene más alcance: las políticas culturales o la autogestión?  

―Gestionar cultura hoy, aún, puede tener varios significados, depende de qué concepción de lo cultural tengas, puede ir desde la más cerrada,  de considerar que cultura son solo las expresiones artísticas, a la más amplia, que dice que cultura es todo lo que un grupo social produce, su forma de ser, vivir y estar en el mundo, los territorios. Esta postura o decisión se va a reflejar en políticas culturales y, por lo tanto, en cómo se administran los recursos de la gestión.

Si observamos San Rafael, desde la autogestión podemos decir que el gestionar cultura está más cerca de “gestar” y “crear”, hacer visible lo invisible, promover, animar, comunicar, difundir, desarrollar, convivir, tolerar, comprender la diversidad, y desde las políticas culturales se tiende más a la “administración” de recursos para las programaciones y el intercambio de espectáculos que a plantearse la Cultura desde la estructuración social. El modelo ideal es el de triangular Gobierno, ciudadanía y agentes locales, donde se desjerarquiza el modelo de intervención para darle preponderancia a la pluralidad, y en cultura se traspasa la idea de oferta dirigida al consumo pasivo y se enfrenta a ser revalorizada como factor de desarrollo integral para la sociedad y los individuos, en un todo de acuerdo con los objetivos de Desarrollo Sostenible. Este es un camino que las políticas públicas en general aún no toman.


―¿Cómo se siente cuando se materializa el hecho artístico, cultural, con contenido, con mensaje y hasta pedagógico?

―Un mapeo de plataforma abierta como este siempre es una experiencia continua de actualización de contenidos, saberes y prácticas. Quiero destacar que los registros y mapeos vienen desarrollándose en distintas partes del mundo y de nuestro país, incluso desde el sector cultural. En ese sentido, también hablamos de un conocimiento colectivo, comunitario, que necesitamos rescatar y poner en valor. Allí es donde reside la impronta de arraigo comunitario de este proyecto. Me siento muy agradecida, en primer lugar, con la institución IPA, que confía y nos permite “hacer”, y con todos los que de un modo u otro ya son colaboradores del proyecto.  Invito a sumarse a quienes estén interesados: organizaciones públicas y privadas, instituciones educativas, medios de comunicación, representantes de asociaciones vecinales, iniciativas ciudadanas del territorio… Nos pueden contactar por el mail mapeoculturalipa@gmail.com.


COORDENADAS

La primera etapa del Mapa ya está disponible en la página web del IPA.

La segunda etapa se desarrollará durante el año 2022: en ella se actualizará lo mapeado en la etapa 1, construirán nueva información por medio de talleres participativos, se mapearán las actividades culturales y quienes quieran se automapearán a través del formulario ya disponible.

Una vez completada esta etapa, se harán públicos los resultados.