Tere Lorenzoni y la alfarería

Galería de Arte Patagonia
@galeriadeartepatagonia

Con las manos húmedas de barro acuoso, el alfarero en su torno eleva su ánfora, su maceta, su olla.
De mi parte, honro esa tarea, la tomo y la visualizo en una construcción estética.
Me empodero de esa estructura en crudo y reconvierto su esencia…
Corto, pego, ensamblo, coso, ahueco, aliso en una tarea lúdica y por demás atractiva.
La arcilla es única desde su textura y plasticidad… Los mimos en su mientras tanto, los cuidados, el secado y demás.
Y ya la ‘obra’, entendiendo el encanto de su lenguaje. Busco la intención, mas lo importante es el mensaje y el susurro que genera a los oídos y al corazón del espectador.
Personajes con un dejo de simpatía se llaman entre ellos a formar parte de un grupo escultórico, cambiante y recreado.
Sorpresa con los resultados… Diálogo y más diálogo.
Arte…
¡Qué maravilla!

Por Tere Lorenzoni

tere lorenzoni

AUTOBIOGRAFÍA

Nací en San Rafael, Mendoza. Me formé en el estudio, el trabajo, las responsabilidades y el amor. Desde adolescente fui despertando mi vocación artística, en la escuela secundaria con especialidad en Arte y Cerámica, luego en talleres como el del grabador y artista reconocido Raúl Capitani.

Cursé mis estudios en Arte en el Instituto Profesorado de Arte de San Rafael. Comencé mi labor en la docencia secundaria, donde me comprometí con proyectos artísticos, culturales y sociales.  Me gradué en cursos y capacitaciones en el transcurso de mi tarea profesional.

Me convertí en profesora de la misma institución terciaria donde me formé, mediante Concurso de Mérito y Oposición, dicté cátedras de Dibujo, Pintura, Historia del Arte y Diseño y Producción Artesanal.

Me gradué como diseñadora de Interiores y luego como licenciada en Diseño en la Universidad de Mendoza.

Di vida a mi taller, entendiendo que allí estaba la otra parte de mi ser: la creación en soledad. La línea, el color, el volumen en la materia comenzaron a jugar la gran danza del surgir. El vínculo entre el artista, la obra y el taller es un lazo de unión indisoluble desde aquel lejano despertar.

Participé en exposiciones individuales y grupales, salones y premios en consecuencia.