Campaña de odio contra pueblos indígenas: una nueva embestida del extractivismo

Por Enrique Viale
Abogado ambientalista

Observamos con mucha preocupación la instalación de una verdadera campaña antiindígena, orquestada y programada para demonizarlos. Esta campaña antiindígena llega a niveles de colonialismo y racismo realmente intolerables. Pretenden generar un «consenso» en la sociedad, una especie de enemigo interno, para poder avanzar y justificar la represión sin resistencias mediáticas ni políticas sobre los territorios.

Porque lo que está detrás de esta campaña es la embestida del extractivismo sobre territorios indígenas. La soja, el petroleo (Vaca Muerta), la minería, la especulación inmobiliaria y los latifundios necesitan avanzar sobre las tierras ocupadas o reclamadas por comunidades indígenas.

Esta campaña antiindígena viola legislación internacional, nacional y provincial. El inciso 17 del art 75 de la Constitución Nacional reconoce «la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas» y garantiza «la posesión y propiedad comunitarias de las tierras…».

La campaña antiindígena viene siempre acompañada de un fuerte ataque por los principales medios de comunicación, que demuestran niveles básicos de discriminación: no hay «otros», ni «otras» culturas.

Boaventura de Sousa describe -como nadie- el dispositivo que «invisibiliza» otras maneras de vivir. El rasgo «monocultural» europeizante es el pilar del colonialismo. Y así pareciera que discriminar a las comunidades mapuches estuviese permitido.

En medio de esto surge un dato esencial. El próximo 23 de noviembre vence el plazo establecido en la ley nacional 26160 que suspende los desalojos de tierras indígenas. La mayor parte del poder político y el económico no quiere la prórroga de esta Ley. No quieren «obstáculos» para el avance de las transnacionales del extractivismo. Así recrudece la conflictividad social y territorial.

El desafío ante esta campaña de odio racial es no tener miedo de emprender una verdadera batalla cultural para romper con los «consensos» racistas y demonizantes que quieren construir. Y hay que hacerla tendiendo puentes, desarmando mitos y falsedades, descolonizando nuestras mentes y palabras, para comenzar a saldar la deuda histórica que tenemos con los pueblos indígenas.

quemquemtrew 241021Foto: Rox Sposaro