“The host”: analogía pandémica desde Corea del Sur

Por Gloria Kreiman

Estamos atravesados en varios sentidos por la pandemia de Covid-19, por lo que me pareció pertinente recordar la película de 2006 “The host”, de Bong Joon-ho, director que ganó muchísimos merecidos premios con su última película, “Parasite”.

“The host”, como el resto de las películas de Bong Joon-ho, es excelente en todos sus aspectos técnicos y tiene la gran virtud de apropiarse de convenciones de géneros hegemónicos para acercar las particularidades y sensibilidades del cine coreano al resto del mundo. Y de demostrar que puede haber sorpresa en el cine popular, que se pueden hacer películas que gusten a críticos y a festivales, y también que gusten a un nivel más masivo entre gente que busca entretenimiento en el cine.

Además me parece que es para destacar, como también pasa en otras de sus películas, el uso del espacio cinematográfico (los arribas, los medios, los abajos) como recurso narrativo, estético, artístico, simbólico y político.

¿Por qué es pertinente “The host” en tiempos de coronavirus? Porque trata sobre la aparición, en la ciudad de Seúl, de un monstruo, un ser mutante, que come humanos; de las hazañas de una familia no convencional para rescatar a la hija de uno de ellos que fue atrapada por este monstruo; y de la paranoia que se desata porque el mutante parece además contagiar un virus fatal.

Más allá de las conclusiones médicas o de manejo de pandemias, que obviamente no estoy en condiciones de sacar, sí me parece que la película da herramientas o disparadores para pensar este tipo de cosas en términos políticos. Habla de la ineptitud y el fascismo de los sistemas de salud y los gobiernos para el manejo de problemas médicos masivos; de la manipulación o falta de seriedad en el tratamiento de la información por parte de los medios de comunicación; y del oportunismo, el segregacionismo y el egoísmo de la gente ante los posibles contagios.