Uso de las especias en el tratamiento de enfermedades

Por Msc. Miriam Macías
Especialista en Terapias Naturales

Las especias o condimentos que se utilizan normalmente para darle sabor a la comida, también tienen aplicaciones terapéuticas conocidas desde hace miles de años. Muchos de sus usos tradicionales son ampliamente conocidos; sin embargo, en la actualidad se hacen estudios para descubrir otras propiedades útiles para el  tratamiento de enfermedades presentes en la sociedad moderna.

Entre estos condimentos o especias se encuentran la albahaca, la canela, el cilantro, el jengibre, el orégano  y la mostaza.

Albahaca (basílico). El Occimum basilicum contiene abundantes flavonoides que protegen a las células y cromosomas de radicales libres. Asimismo, es rica en aceites esenciales como el estragol y el cíñelo, que impiden el desarrollo de bacterias. Un estudio científico expone que 1% de aceite esencial de albahaca es suficiente para erradicar la presencia de la bacteria Shigella, causante de diarreas y otros trastornos intestinales. Además, la albahaca tiene efectos antiinflamatorios que actúan como bloqueador de la enzima COX, lo que podría beneficiar a pacientes con intestino irritable.

Canela. Es una especie que aparte de poseer acción antiinflamatoria, antioxidante, bactericida y antifúngica, se destaca por evitar las consecuencias nocivas de la diabetes tipo 2. Varios estudios, publicados en la Revista Diabetes Care han demostrado que la canela disminuye la resistencia celular a la insulina, facilitando la entrada de glucosa y la reducción tanto de la glicemia como de la insulina en sangre.

Cilantro o coriandro. Es de gran utilidad para tratar el insomnio y la ansiedad. Esta especie además tiene propiedades antisépticas, ampliamente demostradas por un grupo de científicos de la Universidad de California, quienes afirman que con hojas de cilantro se inhibe el desarrollo de la temida salmonella.

Jengibre. Se utiliza como antiemético, es decir, estabiliza el estómago contra náuseas y vómitos. Asimismo, inhibe la secreción de ácido en el estómago, de allí que sea recomendado en casos de úlceras estomacales y reflujo gástrico. Respecto a su acción bactericida, se ha revelado que un extracto de esta planta bloquea las toxinas de la Escherichia coli, bacteria responsable de 210 millones de casos de diarrea en el mundo.

Orégano. Posee propiedades digestivas, antisépticas y cardiotónicas. El  aceite esencial, constituido por timol y carvacrol, tiene un amplio poder antiséptico contra el Staphylococcus aureus, causante de centenares de muertes derivadas de infecciones.

Mostaza. Pertenece a la familia de las crucíferas, riquísimas en fitonutrientes. Además, los granos de mostaza poseen selenio y magnesio, de probada acción antiinflamatoria, antioxidante y antitumoral.

 

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