El impacto de la inmigración en San Rafael

Por María Elena Izuel

 

El censo de 1895 dio una población para el departamento de San Rafael de 9.846 habitantes. Los inmigrantes que habían llegado, eran poco numerosos, pero se destacaron por su disposición para labrarse un porvenir con el trabajo de la tierra.

El censo de 1914 fue el último que dio los datos de los tres departamentos juntos y se nota un importante aumento de población: 39.076 habitantes, de los cuales 14.925 eran extranjeros, según el siguiente detalle por nacionalidades:

Españoles: 8.281
Chilenos: 2.685
Italianos: 2.291
Franceses: 488
Brasileros: 394
Sirios: 246

Los franceses e italianos fundaron colonias que tuvieron enorme gravitación en el medio, pero no fueron ellos los únicos extranjeros que eligieron esta rica tierra para instalarse.

 

Chilenos

La colectividad chilena fue muy numerosa y la encontramos presente desde los comienzos. En 1864 eran ya 447 las personas de origen chileno que trabajaban en la ganadería, diseminados en las estancias y los puestos. En esa época no se los consideraba extranjeros.

Como vecinos destacados de origen chileno podemos nombrar a don Inés Arana, que fue concejal en la Villa Vieja; a don Alberto Cubillos, que se estableció en Rama Caída e hizo construir el canal que lleva su nombre; y a don Isaac Espínola, pionero en la ganadería y agricultura y que dio origen a Pueblo Diamante.

 

isaac espinola

 

Españoles

Entre los primeros podemos nombrar a don José Soler y Codina, quien reconoció la riqueza de plomo de la mina La Picaza e instaló en la Villa 25 de Mayo una fundición de metales, que fue la primera iniciativa de carácter minero.

 

mina la picaza

 

Según vemos en los datos del censo de 1914, el aporte español superó ampliamente en número a las otras nacionalidades. Cuando el Gobierno nacional impulsó la inmigración facilitando la adquisición de tierras y la entrega de herramientas y semillas, se organizaron empresas para hacer venir a los inmigrantes con trabajo asegurado. en nuestro medio cumplió esa función el andaluz don Carlos Tercero, quien contrató a un grupo de andaluces que se establecieron en Cañada Seca. Abrieron el canal Babache y comenzaron el trabajo de la tierra. Algunos apellidos han perdurado: Juárez, Viñolo, Rodríguez, Garrido.

El ya nombrado don Bernardino Izuel, natural de Aragón, se instaló en Villa Atuel, haciéndose famoso en la construcción de canales. Invitó a venir a estas tierras a los hermanos Arizu, quienes procedían de Unzué, en la región de Navarra.

De Olite, Navarra, llegaron las familias Ripa, Eraso, Iturre, Abaurre, que se instalaron en Las Paredes.

Originario de Lérida, en Cataluña, fue don Isidro Perdigues, quien trabajó primero en la plantación de Iselín y luego adquirió tierras en Rama Caída, donde se establecieron sus compatriotas: Viladrid, Mas, Clotet, Boixadera.

En 1910, eran ya muchas las familias establecidas y decidieron organizarse a través de una asociación que les brindara cierta protección. Así nació la Sociedad Española Recreativa, transformada poco después en la Sociedad Española de Socorros Mutuos, que continúa en actividad. Integrantes de las primeras comisiones fueron: Juan Moreno Elías, Cándido Guerra, Serafín Adaro, Máximo González, Pedro Ugarte, Daniel Julián, Lázaro Bernal, Casimiro Egaña, Francisco Fernando Macías, Juan Fajardo y muchos otros, cuyos nombres se encuentran en las actas de reuniones de la institución.

Sirio-libaneses

Los integrantes de la colectividad sirio-libanesa llegaron a partir de 1890 y se instalaron en varios distritos de San Rafael y también en General Alvear y Malargüe.

Algunos venían con dinero, la mayoría se dedicó al comercio. Tanto lo hicieron como vendedores ambulantes, yendo de un barrio a otro con sus valijitas o sus carros, como abriendo negocios de ramos generales o tiendas.

 

sirio libaneses

 

Salieron de su patria huyendo de la guerra, buscando conocer nuevas tierras donde poder vivir en paz. Una vez instalados y viendo las bondades de esta región, hicieron venir a sus familiares y amigos. Formaron grupos que procedían de la misma aldea, por lo que pudieron mantener sus costumbres.

Los primeros en llegar fueron: Abdón Shahund, Salomón Ayub, Juan Sat, Julio Abdala, Abdón Salomón, Emilio Herrero, José Balbus y Félix Ayub.

Fueron muchas las familias que se instalaron entre 1890 y 1925 cuyos descendientes viven entre nosotros: familias Bittar, Ayub, Haddad, Medaura, Girala, Gattás, Tuma, Musale, Bajbuj, Barcudi, Juri, Amuch, Neme, Tala, Sama, Ale, Attala, Turqui, Hueda, Félix, Derra, Simón y muchas más, cuyos nombres podemos encontrar en los registros de inmigración.

Británicos

Si bien fue menos numeroso el aporte británico, fue muy importante el desarrollo tecnológico que alcanzó la agricultura gracias a su impulso.

A partir de 1910 se fueron instalando en fincas de los distritos Las Paredes, Cañada Seca y Rama Caída. En su arribo influyó la llegada del ferrocarril, ya que los ferrocarriles pertenecían a compañías inglesas. En nuestra zona instalaron la AFD y el vivero para la producción frutícola.  En ese vivero hoy se encuentra el INTA.

Los primeros en arribar, ordenados por orden alfabético, fueron: Adams, Cirilo; Brown, Felipe; Brougham, C. A.; Gannon, Eugenio; Gibson, Cosmo; Johnston, Mateo; Karter, David; Mc Queen, Alejandro; Mohr-Bell, Leonard y Musson, Erik.