Ahora quieren cancelar el lenguaje inclusivo

Por Rocío Zamarbide

“Un diputado de Mendoza quiere prohibir el uso del lenguaje inclusivo en documentos oficiales de los tres poderes del Estado provincial y en las escuelas de la provincia porque cree que es un atentado contra los ojos y oídos”.

Así nos cuenta Clarín el creativo proyecto del diputado del PRO Gustavo Cairo.

Se justifica diciendo que el lenguaje inclusivo se utiliza para simpatizar con Cristina Fernández de Kirchner, casi asegurando que ella es la creadora y que usarlo te convierte inmediatamente en unx militante de su partido.

Luego se contradice afirmando que sí cree en la diversidad pero que ese es otro tema. Imaginate lo informado que está este legislador sobre diversidad. Ni siquiera puede darse cuenta de que la intención de visibilizar la expresión de género no binario es uno de los objetivos del lenguaje inclusivo.

A veces me pregunto si de verdad creen que quienes usamos el lenguaje inclusivo, y aún más quienes se identifican con él porque comunica su identidad, estamos buscando la aceptación de los sectores más conservadores. 

Por otra parte, el intento de actuar de manera reaccionaria, deslegitimando una conquista ya lograda socialmente, no puede hacer más que fortalecer nuestra posición. 

La RAE ya nos impone bastante desde la colonización y ahora aparecen estxs defensores confundidxs que quieren quedar bien diciendo que apoyan a las disidencias, tratando de ocultar lo mucho que les molesta que estas ganen espacios y derechos que les corresponden.

Alguien debe decirle a Cairo que vivimos durante siglos sin lenguaje inclusivo, pero que el lenguaje nunca deja de modificarse. Y no es para imponerse, porque apostamos a la libertad y porque la prohibición y la cancelación solo promueven odio, ignorancia e indiferencia.

Por eso, aunque quemen todos los documentos y libros que contengan la letra “e”, desaparecerlo del imaginario colectivo ya es imposible.