La creación de la Municipalidad

Por María Elena Izuel

La primera Municipalidad de San Rafael se instaló en 1884, ya que por decreto de diciembre de 1883, el Poder Ejecutivo de la Provincia dispuso su creación en el departamento del Sur. Por primera vez se realizaron elecciones municipales.

Al poco tiempo fue designado subdelegado municipal por el Poder Ejecutivo don Deoclesio García, a quien se considera primer intendente de San Rafael, si bien en ese momento no se lo denominaba así. Era este el principal comerciante de la villa, oriundo de Mendoza, donde había actuado en política y luego se retiró a vivir más tranquilo en San Rafael. Fue un hombre que tuvo importante gravitación en el escenario provincial y nacional, emprendedor, pacífico y laborioso. Resultó elegido gobernador de la provincia en 1892, cargo en el cual se estaba desempeñando cuando falleció.

La primera Municipalidad comenzó sus labores con gran entusiasmo, por la novedad que significaba gobernarse a sí mismos. Posteriormente decayó en su accionar y siguieron años de total inactividad, hasta 1888 que reinició su labor.

Al crearse la Municipalidad, los pobladores decidieron construir una casa para que en ella funcionara y para reunir fondos con ese fin se conformó una comisión. Por el terreno se le pagó a la señora Flora Sosa de Montenegro $125. Se compró el material para la construcción y comenzaron los trabajos. El día 2 de noviembre de 1895 se estrenó el nuevo local de la casa departamental, un “moderno y hermoso” edificio, se compraron los muebles y útiles necesarios, inclusive una gran mesa para las reuniones del Concejo Deliberante.

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Muchos fueron los subdelegados que sucedieron a don Deoclesio García, entre ellos: Genaro Segura Walrrond, Manuel Ventura, Bernardo Regueira, Mentor Guiñazú, Ramón Videla Barrionuevo, Ignacio Albornoz, Severo Baca, Benjamín Palacios, comandante José A. Salas, Francisco Arbet, Arturo Blanco, Alberto Herrero, Julián Videla, Augusto Blanco y Guillermo Aguirre. Las designaciones duraban por un año y algunos subdelegados fueron nombrados en más de una ocasión.

En la Constitución Provincial del año 1900 se estableció que el jefe de la comuna sería un presidente nombrado por el Poder Ejecutivo, que se desempeñaría como jefe político del departamento.

La actividad económica de la región se desplazó a las nuevas colonias que progresaban día a día, mientras la Villa, aún cuando mantenía su rango de capital del Sur, estaba en retroceso. Por tal motivo comenzó la búsqueda de otro sitio para trasladar la capital. Todos deseaban que se reubicara en sus tierras, así surgió la oferta de Iselín, del comandante Salas y de don Juan B. Cornú. Los dos primeros brindaban sus colonias y el tercero, como alternativa, ofrecía un terreno al lado de su almacén, situado a mitad de camino entre ambas colonias. También brindaban terrenos para la Municipalidad y las oficinas públicas.

Los concejales, en su mayoría, vivían en las colonias y debían trasladarse a la Villa para cada reunión, por lo que insistieron para que se efectuara el traslado. Finalmente fue elegida Colonia Francesa, tal vez porque Iselín tuvo “mejores padrinos o más habilidad”, pero fue la llegada del ferrocarril lo que determinó el traslado.

Por Ley N° 262 del 2 de octubre de 1903, la Legislatura Provincial declaró: “Art. 1°: ‘queda fijada como cabecera del departamento de San Rafael el distrito denominado Colonia Francesa, en el perímetro comprendido entre el río Diamante por el sur, por el norte una línea que pasará a 5 km de dicho río, por el este el Canal Pavez y por el oeste el Canal Toledano’. Firma: Villanueva. Gobernador”.

El 9 de octubre, por última vez, se reunieron en la Villa los representantes del pueblo y dieron sanción a la ordenanza por la cual sesionarían de ahí en más en la nueva capital.

Bajo la presidencia de Aguirre, el 4 de noviembre, se congregaron los concejales en la nueva capital, en un local compartido con la Policía, situado en la esquina de las actuales avenidas Mitre y San Martín. En 1907 se trasladó a la casa del doctor Del Castillo, que estaba ubicada en avenida Mitre, entre Salas y Pellegrini.

Posteriormente se comenzó la construcción del nuevo edificio, “La Casa de Piedra”, en el mismo sitio que hoy ocupa. Iselín donó el terreno, se realizó una colecta popular para obtener los fondos para la construcción del edificio y como no alcanzó, se le pidió ayuda a Iselín, quien contribuyó con $2.000. En el año 1908 ya la Municipalidad funcionaba en su local propio.

Según las necesidades, se fue ampliando hasta 1938, cuando el intendente don Roberto Burgos Terán comenzó la construcción del actual edificio. Esta importante obra fue diseñada por el arquitecto Alfredo Nenciolini, en ese momento director de Obras Públicas. El proyecto mostraba la influencia marítima propia de la década del 30, destacándose en el edificio la torre del reloj.

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