LA BUENA VIDA | Los beneficios del masaje facial Kobido

Por Msc. Miriam Macías
Especialista en terapias naturales

Según la tradición japonesa, la belleza es el reflejo de un estado de equilibrio entre el cuerpo y la mente. En concordancia con esta premisa, se creó el masaje facial Kobido.

El masaje Kobido se oficializó en Japón a partir del año 1472, tras la iniciativa de la emperatriz Niwata Asako, quien solicitó  se creará un masaje tan efectivo como el practicado por los antiguos samuráis para mantener el equilibrio físico- mental, además de fomentar belleza, bienestar, fuerza, armonía y tranquilidad.

Kobido significa “Antiguo camino de la belleza” y consiste en un conjunto de técnicas combinadas entre sí,  para dar lugar al tratamiento manual del cuello, cara y cabeza, que produce un efecto de lifting natural.

De hecho, los masajes occidentales, solo trabajan la superficie del rostro para relajar los tejidos, mientras que el Kobido se centra en acondicionar la piel, los músculos subcutáneos y la energía vital.

Kobido es un tratamiento no invasivo, donde  las manos y los dedos, estimulan la musculatura facial profunda, mediante maniobras de amasamiento, toques específicos de la superficie capilar y acupresión de puntos Shiatsu. Dichas técnicas son realizadas con movimientos rítmicos en forma rápida y ligera.

Entre los beneficios de este masaje se destacan: mejoramiento de la tonicidad muscular y la circulación sanguínea, eliminación de toxinas, regeneración de los tejidos, estimulación de la producción de colágeno y elastina, aceleración de la renovación celular, lo que induce a tener un rostro lozano y tonificado, libre de arrugas, manchas, flacidez y tensiones articulares. Además, de mejorar la piel, minimizar el proceso de envejecimiento y producir un efecto de bienestar, también ayuda a combatir el insomnio, a disminuir los dolores cervicales y de cabeza.

El masaje Kobido puede realizarse en hombres y mujeres de todas las edades, en menores de 30 años se indica para el mantenimiento del tono muscular.  Asimismo, se considera de gran utilidad en  personas mayores de 40 años,  porque estimula el metabolismo celular -que se hace más lento con la edad- haciendo que la piel se renueve rápidamente.