Lía Martínez: “La energía con la que conecto es tan animal y natural como erótica y sensual”

Por Mayrin Moreno Macías

El que no baila se desconectó de su cuerpo y alma. Así lo afirma Lía Martínez, quien estará un tiempo en San Rafael para brindar un taller intenso -no intensivo- de Tango Exótico y Pole Dance. Inicia este martes 27 de abril y desde el primer día harán contacto con el caño. Habrá turnos en la mañana y en la tarde. “La danza es una necesidad natural, una expresión natural más. Un lugar donde ser libre. Pero solo es mi idea de lo que siento cuando veo la historia y la naturaleza donde vivimos”.

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Lía baila desde que tiene 10 años. Es el único lugar donde se siente bien, el que le enseñó a quererse y a conectar con todo. “Y como sucede en el presente y es único e irrepetible ese momento, tiene ese sabor a estar viv@. Es sentir que gira el mundo. Algo tan maravilloso en este planeta y mágico para mí”.

Ella estudia artes escénicas, danzas rituales y danzas emergentes y técnicas. Hace un par de años da clases de Tango Nuevo y se entregó al Pole Dance y la Capoeira. También lleva su guitarra y escribe danza teatro. Debido a la pandemia, para estar fuerte, se ha dedicado a leer, escribir y conectarse con la naturaleza y su ser.

“Como bailarina, en el momento que me puse los zapatos exóticos, empecé a bailar con la barra. Existen diferentes tipos de caño (pole): está el Palo Chino, hay un tipo de yoga que se practica en la India con un tipo de palo especial, el caño deportivo (Pole Sport) y Pole Dance (se baila en el caño, girando a la vez). Estos son los más populares, pero hay de todo”, explica Lía, y agrega: “Yo estoy haciendo Tango Exótico con el caño. La danza exótica se baila mucho en el piso y el caño es un punto de apoyo o compañer@ de danza. Es exótico ya que estos zapatos tienen una forma especial y muy alta, así como existen diferentes tipos de zapatos para salsa, tango, flamenco, por ejemplo”.

―¿Cómo surgió esa combinación de Tango Exótico y Pole Dance?

―Jugando con una amiga en el living de su departamento con el caño, tango de fondo, en la madrugada, y los zapatos exóticos. Empecé a conectarme con una energía especial. También es una expresión de lo que aprendo y me conmueve.

―¿Cuáles son los elementos presentes en esta práctica, además de la fuerza, la flexibilidad y las ganas?

―No me detengo mucho en la técnica. La fuerza, la elongación y las ganas se entrenan, se alimentan siempre, pero lo más importante es la búsqueda del propio movimiento y lo que puedas sentir y descubrir. Es un camino único.

Transformación y explosión

Hace tiempo que Lía quería bailar con el caño. El momento justo llegó hace tres años. “Una alumna de tango, que ahora es una amiga de aventuras y de danza, me invitó a su departamento y tenía un caño en su living pequeño. A medida que mi cuerpo giraba de cabeza y buscaba nuevas fuerzas en los músculos y figuras flexibles a la vez, empecé a sentir una transformación superpoderosa y profunda. La energía con la que conecto es tan animal y natural como erótica y sensual. Esto me genera una puerta donde reconozco una energía muy dañada en nosotr@s. La mujer ha sido controlada y humillada por disfrutar de su sexualidad y su placer. Entonces, ¡explosión! Me encuentro con algo mío que siempre he querido evitar para no ser un objeto sexual más. Pero esto es diferente. Bailar es quererme y ojalá que caminar por la calle también, y lo sea para todes. Pero hay mucho por trabajar. No se trata del espejo ni de las películas de Hollywood. La verdad es algo muy nuevo para mí y estoy encantada. ¡Todes pueden hacerlo!”.


Instagram: @liaunder