Laura Candia y Pablo González comparten su gusto por la lectura desde @elotrocielolibros

Por Mayrin Moreno Macías

Esta frase saltó de una publicación de @elotrocielolibros y no se olvida:

“Hay que reforzar el sentido comunitario y transformador
del libro y de las palabras”

Bárbara Couto

¿Reforzar qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? Para no quedar con las dudas, Laura Candia y Pablo González, creadores de esta suscripción literaria, dicen:

―Se refuerza en compartir la lectura. Compartirla en voz alta con otros. En compartir los libros que nos gustan y que nos hacen felices, que nos rescataron alguna vez del miedo o del aburrimiento. Es reforzar la idea de que todos tenemos derecho a leer y compartir. Es muy fácil, solo basta abrir un canal de comunicación con otros y mantener una conversación. El formato puede cambiar, depende de cada uno de nosotros y de nuestras ganas de ser protagonistas de esa conversación, podés formar parte de un club de lectura, de una charla, de un taller, de un desafío de lectura que te motive, o de vez en vez compartir el libro que estás leyendo en tus redes sociales.

Cada mes hay actividad en @elotrocielolibros. Además de alegrarle la mañana a alguien con un libro en sus manos, agitan las ganas de asombrarse y descubrir nuevas publicaciones. También establecen contacto con sus lectores, editores y escritores, quienes se sienten muy agradecidos por llevar sus libros desde Humahuaca a Tierra del Fuego. “La verdad es que no todos los libros salen de Buenos Aires al resto del país. Solo las grandes editoriales envían a todas las librerías. Y algunas editoriales medianas. Pero no son las únicas historias que se escriben, ni son las únicas editoriales que existen. Nos parece que es justo fomentar la bibliodiversidad, poder leer todas las historias que se escriben”.

El libro

Para ellos un libro es asombro, un placer, intriga. Laura y Pablo eligieron ser lectores y curadores de libros. “Leer es una experiencia sensorial que comienza antes de la lectura. Implica leer con el tacto. Leer las imágenes y los colores. Y ahí tenemos un montón de detalles que los lectores disfrutamos mucho. Pero también es una intriga que despierta la curiosidad y las ganas de seguir página a página”. 

Por estos días cierran la 3ª edición del Concurso de Reseñas. Su plan es incentivar a los lectores a leer autores argentinos que están siendo publicados por editoriales independientes y que además recomienden libros. Convocan a un jurado, preferiblemente que sean lectores, para que elijan dos reseñas. Y si el jurado te elige, te llevas como premio: libros. 

“Si bien sabemos que leer y comentar un libro es algo muy subjetivo, también nos parece que eso es lo que más atrae a otro lector; el saber qué te pasó a vos cuando leías ese libro. Qué te hizo sentir. Ojalá los veamos en nuestra próxima edición, pero para saber cuándo vuelve el concurso, nada mejor que seguirnos en nuestras redes”, dicen. 

El cielo

Un día estaban en un taller con la autora argentina Laura Galarza, en Mendoza, y se animaron a recomendar como @elotrocielolibros. Luego vino la mudanza, irse de la ciudad a un distrito, pero con la fuerte convicción de no dejar de lado el mundo de los libros. “Como no había nada por acá cerca que se pareciera, qué mejor que crearlo nosotros. Y como somos muy lectores de Cortázar, y notamos el contraste entre nuestro cielo de Cuadro Benegas y el cielo de la ciudad, qué mejor que llamar a nuestra suscripción literaria como el cuento de Cortázar, ‘El otro cielo’, que justo juega un poco con eso de viajar de una ciudad a otra. Entre París y Buenos Aires. Un poco también como hacemos en la suscripción ahora.

―¿Cómo hacen la elección de los libros? ¿Es por algún género en particular o van rotando?

―Seguimos un itinerario que surge naturalmente. Siempre elegimos narrativa. Vamos haciendo un equilibrio entre los libros que deseamos leer, los libros que sabemos que los suscriptores tienen ganas de leer y muchas horas de búsqueda y charla con editores y lectores editoriales que tienen afinidad con nosotros. También muchos e-mails de ida y vuelta. Pero al final se va creando un hilo que une un libro con otro, un pequeño catálogo que va contando una historia desde distintas miradas. Por ejemplo, hemos hablado de la maternidad desde distintas miradas. También tenemos lugares para textos más arriesgados desde la técnica narrativa, donde no sabemos muy bien si estamos delante de un poema o una novela, una crónica o un chat de WhatsApp. El libro, aunque tiene cientos de año, como formato sigue siendo un lugar donde hay espacio para crear historias innovadoras y asombrosas. 

―¿Cuáles son esos detalles que “amplifican” la lectura?

―Como muchos de los libros que enviamos no tienen la misma promoción que Eduardo Sacheri o Mariana Enríquez, estos libros a veces tampoco encuentran reseñadores o críticos que nos ayuden a entender o mirar con otros ojos esas historias. Así que intentamos agregar otros textos, otras recomendaciones de lectura, audios, mapas, un podcast, una charla con el autor o imágenes que nos ayudan a leer el lado B y el proceso de creación de una buena historia. Somos creyentes de que las historias no se terminan ahí, se multiplican con cada lectura, así que nos encanta entregar extras para leer el libro provocativamente, queremos hacer que como lector te preguntes: ¿y esto qué tiene que ver con lo que dice el libro?

Dos dimensiones

Laura y Pablo, además de la suscripción, han logrado reunir a escritores y lectores a través de talleres y otras actividades alrededor del libro. “Los escritores y lectores parece que fueran de dos dimensiones lejanas. Pero en realidad están todo el tiempo ahí a punto de conectarse, solo hacía falta un poco de organización y de agenda, porque al final uno y otro están a veces tan conectados que parece ilógico que no puedan hablar entre ellos. Tiene que ver con lo que decíamos antes de ampliar la mirada sobre qué pasa con la lectura, mientras se escribe y mientras se lee. Claro que no todos los lectores quieren ni tampoco es para todos los autores. Hay autores que no les gusta charlar con sus lectores. Pero cuando sucede que podemos conectarlos, se dan charlas hermosas y todos nos vamos con una lista de lecturas para hacer, y una lista de ideas para próximos libros”. 

Poco antes de la pandemia hicieron un encuentro en San Rafael con la reconocida escritora Liliana Heker, quien entregó pedacitos de su corazón a los talleristas. Y en plena pandemia acompañaron a Cecilia Bona, de @porqueleerok, en una lectura colectiva en el Laberinto de Borges.  Ahora, desde la virtualidad, se mudan al formato Zoom. “Este sábado realizamos un taller para empezar a leer a Virginia Woolf, estará a cargo de Cecilia Sorrentino, tallerista y autora de una novela hermosa sobre la vejez y el miedo a la muerte que es super recomendable”. 

  • Recomendaciones

  • Dijimos que esto es muy subjetivo, lo más fácil es invitarlos a pasar por nuestro Instagram @elotrocielolibros y ver nuestra selección. Y si nos obligaran a elegir de todos esos, creo que dos novelas que nos atravesaron son: “Siberia”, de Daniela Alcívar Bellolio; “El presente”, de Cecilia Sorrentino; un libro de cuentos, “Tierra fresca de su tumba”, de Giovanna Rivero; una crónica de viaje, “El pájaro detrás del pájaro”, de Melina Alzogaray (un libro hermoso de una editorial de Mendiolaza, Córdoba); y un experimento narrativo, “El palacio”, de Mario Bellatín. Todos los libros son de editoriales independientes y autores de toda Latinoamérica.