LA BUENA VIDA | Un cuerpo alcalino es sinónimo de un cuerpo sano

Por Msc. Miriam Macías
Especialista en terapias naturales

El grado de acidez es una propiedad química importante de la sangre y de otros líquidos orgánicos.  La acidez se expresa en la escala pH, cuyos valores se encuentran en el rango de 0 a 14.  Siendo, 7,0 el valor neutro,  por encima es básico (alcalino) y por debajo es ácido.  La sangre es por lo normal ligeramente alcalina, con un pH que varía entre 7,35 y 7,45.

El equilibrio ácido-básico de la sangre es controlado por el organismo con precisión, porque incluso una ínfima desviación de la escala normal puede afectar gravemente a muchos órganos.

El organismo utiliza tres mecanismos para controlar el equilibrio ácido-básico de la sangre.  El primer mecanismo, tiene lugar cuando el exceso de ácido es excretado por los riñones, principalmente en forma de amoníaco.  El segundo, cuando el cuerpo usa soluciones tampón en la sangre para amortiguar las alteraciones bruscas de la acidez.  El tampón más importante de la sangre utiliza bicarbonato, compuesto básico que esta en equilibrio con el anhídrido carbónico, compuesto acido, con la finalidad de minimizar las alteraciones en el pH.  El tercero, implica la excreción del anhídrido carbónico, subproducto del metabolismo del oxígeno, que es producido constantemente por las células.

La contaminación ambiental, los malos hábitos alimenticios y el estrés acidifican el cuerpo y alteran el pH.  Ante un exceso de acidez, la sangre sustrae los nutrientes que necesita del resto de los órganos vitales, por lo que se produce cansancio, dolor de cabeza, problemas digestivos, desmineralización en los huesos, en las uñas y en el cabello.

De hecho, la clave de la salud está en el pH de la sangre.  Tener un cuerpo alcalino es sinónimo de un cuerpo sano.  Al respecto, Enrique González, director técnico de Bioenergía Humana y nutricionista terapéutico, expresó que “la sangre es el director”.  El nutricionista explica que, si mantenemos el cuerpo en su estado natural, es decir, ligeramente alcalino, estará protegido frente a las enfermedades, porque no va a tener que ceder ningún tipo de sustancias y va a propiciar un clima poco favorable para virus y bacterias.

Las claves para combatir la acidez son la alimentación alcalina, el ejercicio físico y el equilibrio emocional.  Se sugiere consumir alimentos alcalinos tales como: lechuga, pepino, perejil, espinacas, aguacate, coles de Bruselas, calabacín, berenjenas, brócoli, coliflor, rábanos, tomates, arvejas, limón, naranjas, mango, uvas, papaya, sandia, ajos, cebollas, mijo, quinoa, almendras, aceite de oliva, miel, té verde, yerba mate.   Asimismo, hacer ejercicios diariamente, con la finalidad de activar el metabolismo y eliminar las toxinas. También se recomienda expresar las emociones abanderadas en la salud: el amor y la alegría, para sentir lo bello de la vida.

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