LA BUENA VIDA | Bioenergética: la aventura de descubrirte

Por Msc. Miriam Macías
Especialista en terapias naturales

 

La Bioenergética es a la vez una forma de entender la personalidad humana en función de los procesos energéticos del cuerpo y una forma de psicoterapia. También conocida como análisis bioenergético, fue desarrollada por el médico psiquiatra Alexander Lowen y está basada en las teorías de Freud, Jung y Wilhelm Reich.

El objetivo de la Bionergética es ayudar al individuo a recuperarse juntamente con su cuerpo y a disfrutar en el mayor grado posible de la vida corporal. El que no respira profundamente, ni siente en pleno, reduce la vida de su cuerpo, porque la naturaleza primaria del ser humano es estar abierto a la vida y al amor.

Lowen (1956) afirmó que «No tenemos cuerpo, sino que somos cuerpo y es en esté, donde nuestros conflictos y bloqueos psicológicos van imprimiendo su huella y poco a poco, se va configurando nuestra coraza muscular en función de nuestras vivencias». Es decir, que todas las experiencias vividas se reflejan o se manifiestan en el cuerpo. Las experiencias negativas, los condicionantes, las desilusiones y los traumas provocan tensiones musculares que encogen a las personas y dificultan su desarrollo personal. De esta manera, cualquier limitación de la movilidad psicofísica así como la enfermedad psíquica es tanto resultado como causa de dificultades emocionales, de somatizaciones y de conflictos no resueltos.

Es por ello, que el proceso terapéutico de la Bioenergética va dirigido a estimular la energía vital y eliminar los bloqueos, integrando sensaciones, emociones, sentimientos y procesos mentales racionales con ejercicios físicos, palabras y expresiones corporales.

La terapia bioenergética permite que a través de ejercicios corporales y la expresión de sentimientos reprimidos, se recupere la respiración y la movilidad natural con la finalidad de liberar las tensiones crónicas que son la causa de muchas dolencias psicosomáticas y emocionales.

En conclusión, el cuerpo es tu modo de ser en el mundo. No hay persona que exista separada del cuerpo vivo en que tiene su ser. Por lo tanto, cualquier mejora en el contacto con el mismo, producirá un cambio significativo para la persona en su autoimagen, en la calidad de sus sentimientos, en su creatividad, en su capacidad de trabajo, en sus relaciones interpersonales y en su disfrute de la vida.