Boleros del futuro

Por Humberto Márquez
Ilustración: Julietnys Rodríguez

No hace falta que se vaya la pandemia para recordar cuando decía “cantando quiero decirte lo que me gusta de ti” y menos recordar el dulce sortilegio de tu mirar, esos ojos coronados por esas cejas fridosas, que me siguen partiendo el corazón, por eso no me “khalo” que haya pandemia alguna que pueda matar este amor.

Porsiporsi este es un texto sugerido por razones pandémicas que me autorizan la ficción, así que si a algún lugar de la Tierra llegan estas palabras en una botella de ron, o de Carta Roja “manquesea”, vaya este homenaje de amor, ¡del amorcito que aún flamea en mi corazón! Debo decirte que el cuartico está igualito como cuando te fuiste (Panchito Riset dixit), te confieso que Dilcia tumbó la pared del cuarto de Marcel y ahora tengo un cuarto más grande, pero aún así te recuerdo con mucho cariño. Cuando regreso a casa, las pocas veces que salgo, me saluda un viejo amigo, el gran Rolando, recordándome que a mí me pasa lo mismo que a usted: “Hola Soledad / Esta noche te esperaba / Aunque no te diga nada / Es tan grande mi tristeza / Ya conoces mi dolor…”. Esas flores de Palito Ortega.

Te voy a escribir otra vez este bolero del recuerdo más largo de mi vida, ya falta poco para que cumpla 200 días, así el tuyo vaya ya por 2000, una cuarentena y contando. Dentro de poco el infinito se volverá a quedar sin estrellas. O volverá a perder el ancho mar su inmensidad. Ya “nos” será la misma historia del amor inconcluso. Cuando este bolero nos alcance seguirá la misma noche oscura de este dolor al acecho con su último zarpazo engatillado. Este bolero no es un recuerdo del futuro. Se parece más al olvido del futuro. Así el amor que tengo se haya dejado hace rato de los inútiles tiempos. Yo solo sé decir, como nuestro querido Contursi: Quiero verte una vez más. Cuando pase esta sobrevenida pandemia. Y no importará si el arco iris pierda su belleza. Y las flores su perfume y su color

Entretanto me seguirás importando tú. Mejor dígalo ahí, Bobby Capó: ¡Y tú, y tú y solamente tú!