LA BUENA VIDA | Acupuntura para equilibrar las energías

Por Msc. Miriam Macías
Especialista en terapias naturales

 

La acupuntura es una técnica de sanación cuyo origen se remonta a más de 5 mil años. Al comenzar el siglo XXI se produjo un intercambio sin precedentes entre las culturas médicas de todo el mundo, y se creó un puente entre las antiguas tradiciones orientales y los avances científicos occidentales. En 1978, la Organización Mundial de la Salud publicó un informe en el que reconocía oficialmente la acupuntura como práctica médica eficaz para ciertos trastornos, como “efectos secundarios de la quimioterapia, dolores crónicos, náuseas asociadas al embarazo, esterilidad femenina, depresión,  trastornos intestinales, síndromes de abstinencia a la heroína y otras drogas, ansiedad e insomnio”.

De esta manera,  la antigua tradición oriental, con su visión del hombre como entidad energética (visión muy similar a la de la actual física cuántica), proporciona claves que el sanador puede aplicar como elementos preventivos y terapéuticos a fin de equilibrar las energías yin y yang, considerando que el término yin se refiere a la energía pasiva, de quietud,  de reposo; y el yang a la energía activa, de movimiento, de acción.

La acupuntura trabaja  los “meridianos” o “canales” que se distribuyen a lo largo del cuerpo, por donde circula la energía sutil, llamada “prana” por los hindúes, “chi” por los chinos y “ki” por los japoneses. En los meridianos existen una serie de puntos o resonadores que tienen una función específica. Por ejemplo, el punto 4 de intestino grueso, ubicado en la mano, entre el pulgar y el índice, al ser estimulado produce una anestesia parcial de los circuitos del dolor a nivel de la articulación de la muñeca, los dedos, la cabeza y el cuello.

En efecto, los resonadores o puntos se estimulan mediante agujas, que son tan finas como un cabello y no producen dolor al colocarlas, sino la sensación de una picadura de mosquito. A los pocos minutos, el paciente comenzará a sentir bienestar, calma,  tranquilidad, con más energía y vitalidad.

La acupuntura actúa a nivel físico y psíquico. Puede mejorar cefaleas, hipertensión arterial, estreñimiento, hipotiroidismo y otros. Asimismo, libera las emociones reprimidas como la rabia, la tristeza o el miedo.

En conclusión, la acupuntura es una técnica sanadora, no invasiva, que equilibra los meridianos, proporcionando salud y bienestar.