Antonio Poblete, un gladiador en la pista

Por Mayrin Moreno Macías

Todos los maratonistas son gladiadores. Cada uno posee una heroica historia para contar. Los segundos cuentan y con ellos cada sacrificio. Las anécdotas abundan y aunque no puedan vivir de sus sueños, trabajan con empeño para conseguirlos. Antonio Poblete es uno de ellos. Disfruta correr. Para él, la motivación tiene una consigna: entrenar y divertirse. El día que no lo haga, está perdido. Es atleta por pura pasión.

Para septiembre de 2019, este sanrafaelino ocupaba el 5° puesto a nivel nacional y el 13° en Sudamérica. Fue un gran año competitivo, bajó las marcas y además nació su hijo. Arrancó corriendo dos media maratón que usó como entrenamiento y test, ambas las corrió en el margen de 1h07. En los 30K de NB (New Balance) se quedó con la general ante un gran nivel de corredores olímpicos y obtuvo una excelente marca de 1h37.  Para los 21K en la ciudad de Neuquén finalizó en 2° lugar. Perdió la carrera en un sprint final frente a Federico Bruno, uno de los mejores corredores del país, con 1h05. Luego, en los 42K de la ciudad de Buenos Aires, pasó a ser parte de la selección, corriendo el Sudamericano. Aunque Antonio no quedó conforme, finalizó con una buena marca de 2h22. Más tarde se relajó y comenzó a pensar en el Nacional de media maratón,  corrió dos carreras de 10K en 30 minutos y se fue a Mar del Plata a correr el Nacional. Allí ocupó el 3er lugar. Con 1h06 obtuvo la medalla de bronce y el ganador fue Joaquín Arbe, representante argentino en los Juegos Olímpicos en Tokio.

“Es bueno hablar de números en el ranking y de marcas. Ellas son importantes para mí porque son las razones por las cuales entreno duro, luego las demás cosas se van dando solas. ¡Ojalá pueda ser olímpico! ¿A quién no le gustaría? Pero se necesita de mucho apoyo. Hoy en día no me siento en condiciones de dejar mi trabajo para dedicarme solo a entrenar, aunque entrene todos los días doble turno”, dice Antonio.

Vivir al límite

Hoy Antonio tiene 32 años de edad. Es atleta desde los 11. Se siente un privilegiado, porque considera que San Rafael es el mejor lugar para el deporte. Sus orígenes fueron en El Nihuil. Creció viendo las carreras combinadas. También se cruzó con infinidad de personas que lo ayudaron y enseñaron en ese camino. Vive al límite, pero sabe que nada puede salir mal. Cada día presenta su mejor versión. Cuando corre, se suspende en el aire. Sus pensamientos giran en torno a lo que hizo para estar ahí y a su familia, que lo apoya y que siente orgullo por sus logros. A él no le importa salir corriendo un sábado a mediodía del trabajo para tomar un avión o manejar para asistir a una competencia y estar de vuelta un lunes para cumplir con sus labores. Solo entrena y trabaja para cumplir sus objetivos. No recibe ayudas ni becas. Cada vez que sube al podio, no quiere ser reconocido por alcanzar un puesto determinado sino por todo lo que luchó para estar ahí, por querer correr esos segundos más rápido por kilómetro. “A veces el deporte termina siendo ingrato porque un puesto te puede sacar la gloria absoluta y los tres del podio son completamente tan ganadores como el primero, a veces podés ser segundo o tercero, por un segundo o dos, pero ya no sos el ganador para los demás. Sin embargo, para mi interior sí lo es. Es decir, ya estoy acá, ya estoy cerca, yo puedo un poco más… Una motivación para llegar al lugar que queremos”, dice.

–¿Cómo entrenas hoy con la pandemia? ¿Puedes ir a algún lugar a entrenar?

–La pandemia es algo que nos afecta en todo sentido. Tenemos un futuro incierto en Argentina, hablando de lo deportivo, ya que no sabemos cuándo vamos a volver a competir, y no hay políticas para cuidar el deporte de Alto Rendimiento. Hoy muchos, desde el lugar donde estamos, seguimos para no perder lo que tanto nos cuesta mantener. Es complicado explicarle a la gente cómo puedes perder tu rendimiento cada semana que pasamos sin correr. Por el momento, solo podemos correr en la ciudad y también busco lugares con altitud. Estamos a la espera de la apertura de la pista, que también la necesitamos para seguir entrenando. Después de varias charlas con el director de Deportes y que pasaran varias semanas, la Asociación de Atletismo también se empezó a mover, pero con mucha burocracia hasta el momento.

–Eres un Km0. ¿Cuéntame acerca de este grupo?

–Km0 es  nuestro punto de partida, donde todos, día a día, arrancamos con el reloj en cero esperando un nuevo entrenamiento y, por qué no, soñar un poco con cosas grandes. Por el momento solo es un grupo de amigos, creamos un club y un nombre para que cada uno sea parte de él, que se sientan identificados por los colores y su nombre y no por una persona determinada. Yo solo colaboro desde mi lugar de corredor, donde he visto pasar gran cantidad de gente que ha dejado una enseñanza y se llevó otra.