HISTORIA LOCAL | Los puelches

Por María Elena Izuel

 

Los mapuches de Chile denominaron “puelches”, que significa “gente del Este”, a todos los pueblos que vivían de este lado de la cordillera, incluyendo a los que los estudiosos conocieron como algarroberos o puelches de Cuyo, formados por tres parcialidades: morcollames, oscollames y chiquillames.

Ocuparon todo el Sur de la provincia, desde el río Diamante hasta el río Barrancas-Colorado, llegando hasta el este de Neuquén y el oeste de La Pampa.

Eran cazadores y recolectores, por lo que sus hábitos eran nómades. Comían los productos de la caza, como la carne del guanaco y del avestruz, también semillas, raíces y frutos, como los del molle, chañar, piquillín. Se los denominaba puelches-algarroberos porque su principal fuente de alimento la obtenían del algarrobo, al que todos los pueblos aborígenes llamaban “el árbol”, ya que les daba sombra, alimento y su madera. Con las semillas fabricaban el “patay”, de alto poder nutritivo. Y cuando las hacían fermentar obtenían la “aloja”, bebida alcohólica. Cuando conocieron el caballo, lo dominaron, aprendieron a montarlo, llegando a ser excelentes jinetes, y luego los criaron, usándolos también para comerciar, mediante el trueque con otras tribus. No solo lo utilizaron como transporte, sino que lo incorporaron a su alimentación.

Las armas que usaban eran el arco, de un metro de longitud, y la flecha, ambos construidos de madera. Cargaban pocas flechas, ya que las puntas, hechas de piedra tallada, las colocaban en una redecilla hecha con lana que se colocaban en la cabeza. Las puntas quedaban dentro del animal muerto; ellos retiraban la varilla o “astil” y la volvían a utilizar, de ese modo aligeraban el peso de la carga para viajar.

Sus viviendas eran toldos de cuero muy flexibles, ya que los trabajaban con raspadores de piedra sujetos con cuatro palos. Se cubrían el cuerpo con pieles y el agua la transportaban en zurrones u odres, hechos con cueros de liebres u otros animales.

En actitud guerrera se pintaban la cara; se sabe que para comunicarse a distancia hacían “señales de humo”, aunque no hay seguridad de que tuvieran códigos establecidos para la comunicación, como otras parcialidades de América.

Los puelches fueron desapareciendo de a poco, y las causas son varias: hubo campañas de desalojo llevadas a cabo por los españoles y por otras tribus; o emigraron hacia las pampas, en busca de caballos cerriles. Un motivo muy importante de su desaparición fue el desplazamiento que sufrieron de su lugar de origen y la mestización con otras parcialidades, en especial con los pehuenches.