Vender torta frita los fines de semana: el pedido desde la Villa 25 de Mayo

Mayrin Moreno Macías

 

Fotos gentileza: Antonia Karina Droguett

 

“Cuándo vamos a volver a empezar, la plata no alcanza, ya no queda dinero, necesitamos darle de comer a nuestra familia, tenemos niños muy chicos…”, le dice la gente de la torta frita de la Villa 25 de Mayo a Antonia Karina Droguett por notas de voz. Ella es la actual presidente de la Asociación de la Torta Frita y el Mate y, al igual que su gente, no tiene ningún tipo de ingreso porque la mayoría vive de la venta en los puestos.

“Estos días han sido muy complicados tanto para las familias como para los comerciantes, más que nada por lo económico. Queremos hablar con el Intendente y hacerle llegar una nota para pedirle que podamos salir a los puestitos y que permitan a la gente hacer un recorrido los fines de semana para buscar sus tortas fritas en el horario de comercio, de 8 a 18 horas”.

Estas familias entienden que es un momento complejo para todos, pero necesitan llevar el sustento a sus hogares. “Imaginate que ahora nos llegará el recibo de luz, debemos pagar el gas y los impuestos, es muy complicada la situación. En una familia donde todos son grandes, se toman una taza de té y aguantan el hambre, pero las que tienen niños… es muy difícil”, dice Karina.

 

Carta a la Municipalidad

 

Comenta que les habían sugerido hacer un delivery, pero no todas las familias cuentan con movilidad y además las tortas fritas llegarían frías al centro. “Lo ideal para nosotros es estar en los stands, como siempre, cumpliendo todos los recaudos y protocolos de seguridad, y poder vender las tortas fritas. Los habitantes del centro son nuestra mayor clientela. Tenemos espacio para que la gente pueda estacionar y que se cumpla con el distanciamiento”.

A todo esto se suma que la fiesta del Pericón se hará virtual y tampoco será posible salir a vender. Antonia plantea que el trabajo se puede reactivar de a poco y esperan llegar a un acuerdo que beneficie a las familias. “La fiesta patria es muy importante para nosotros, es la fiesta de nuestro pueblo y es triste no poder hacer este festejo de todos los años, sin embargo, es una bendición que hoy por hoy tengamos en el país pocos casos y entendemos que todo se hizo a tiempo”. Y agregó: “Sabemos que no es fácil, pero si movemos el turismo del departamento, es posible que venga la gente de los distritos más cercanos. Esto parece un pueblo fantasma los fines de semana”.

 

Fotos gentileza: Antonia Karina Droguett