Los que estamos vivos gritamos fuerte

nuncamas

 

La memoria de los desaparecidos se hace presente entre las calles vacías del país.

Miles de hombres, mujeres y niños pagaron el precio de la avaricia y el odio desmesurado de unos pocos.

La memoria se resiste a olvidarlos y se interpela ante la continuidad histórica de la impunidad.

Las banderas de justicia que las abuelas levantaron hace tantos años  tienen hoy una vigencia histórica irreprochable.

Miles de personas, como cada 24 de marzo, levantan sus voces y se niegan a dar vuelta la página de la impunidad, de la violencia, del asesinato, de la represión, de la muerte.

Los que estamos vivos gritamos fuerte.

Gritamos también por los que no están.

30 mil desaparecidos presentes.