Rocío Portillo: “Llevo con orgullo mi pelo corto”

Por Mayrin Moreno Macías

Busca concientizar a la gente acerca de la importancia de donar sangre o médula

 

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Para Rocío Portillo, cada paso cuenta. En sus manos y su mirada se revela el goce por la vida. Fuerte como un carolino, a sus 26 años esta DJ, productora y periodista radicada en la ciudad de Mendoza ha conocido la incondicionalidad de amigos y familiares. Hoy su vida es extraña. En agosto de 2019 le diagnosticaron leucemia. Hace más de un mes, cuando le confirmaron que no tendría más sesiones de quimioterapia, celebró por las redes con un fotomeme de ella bailando entre un montón de gente y ahora aguarda por un trasplante de médula para curarse.

“Estoy esperando que me llamen de Córdoba en cualquier momento. Me siento bien y estoy bien pero mi cuerpo no está sano, por ende, tengo que tener cuidados, como no estar en espacios cerrados con mucha gente o no enfermarme. Es difícil también el hecho de no poder disponer de tu propia vida, de no saber qué te depara en los próximos dos meses y si podés hacer algo o no. De igual manera, estoy tranquila porque sé que voy a encontrar donante y sé que el mejor momento va a ser cuando tenga que suceder”, dice Rocío.

 

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Rocío y la música

Su primera presentación como DJ fue en San Rafael. Batalló contra los nervios, la gente la hizo sentir supercómoda y pudo pasarla muy bien.

Este amor por la música no es casual. De chica aprendió guitarra y piano. Proviene de una familia de músicos y artistas. Saben que la música es sanadora. Su papá es director de coro; su hermano estudia piano y guitarra, canta en un coro y es diseñador, y su mamá conoció a su papá estando en un coro.

Rocío aprendió djing con CDJ y Adriano Mattioli; y producción con Gastón Demon Noise y con JFR. Siempre tuvo un lado artístico y como le gustaba la música electrónica, se interesó por ese mundo. Entre sus prioridades, crear algo propio lidera la lista; también le gusta la meditación, viajar, la actividad física, el arte en cualquier tipo de expresión, la comida en general, los libros y otras culturas.

Su gusto por la música electrónica es muy amplio. No se encasilla en un solo estilo. Pone música que le gusta, que le genera sensaciones y la hace bailar: progressive house, deep house, ambient, downtempo, afro house, techno… “Está bueno que cada vez más mujeres se animen a ocupar lugares que fueron muy masculinos, creo que es una cuestión cultural global y que estamos en un muy buen momento. Tuve situaciones difíciles por ser mujer en general, pero con trabajo y esfuerzo pude superar esos mandatos, prejuicios y mostrar con orgullo que somos iguales y que nos esforzamos tanto como los hombres”, dice.

 

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–¿Disfrutas cuando ves a la gente bailar?

–Es lo que le da sentido a lo que hacemos. Entretenemos, buscamos compartir el amor por la música porque nuestro propósito es generar sensaciones y que los demás la pasen bien. Es una sensación hermosa y más aún cuando es con tu propia música.

–Has tenido algunas presentaciones estas últimas semanas –en San Juan y en la Arístides–. ¿Te sientes cómoda sobre el escenario? 

–La verdad que sí, durante mucho tiempo me generaba muchos nervios, por equivocarme o lo que pudieran decir de mí. Hoy después de todo lo que he atravesado, todo lo que he crecido y la experiencia que en muy poco tiempo he podido adquirir, me siento segura de mí misma y de lo que estoy comunicando y mostrando. Es donde quiero estar.

 

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Rocío y el periodismo

Rocío trabaja en radio Nihuil de Mendoza y es parte del equipo de Pulso Beat, “una conjunción de todo lo que amo, es la unión de la música electrónica y el periodismo”, expresa. En este proyecto la acompañan Ema Facello en la conducción con el apoyo de Emiliano Gruini y Matías Bieschman. “Por donde lo veas es una idea genial, ya que le podés brindar un espacio de expresión y difusión a DJs de Mendoza y nacionales. La idea es que sea un lugar de aprendizaje para todos y está ubicado en el bar más lindo de la provincia”.

 

Rocío y la vida

Desde el momento del diagnóstico Rocío ha recibido mucho amor y ayuda. Se manifiesta por todos lados: en su casa, en el trabajo, en las redes. “La campaña de donación de sangre apenas me enfermé fue un claro ejemplo. Llevo con orgullo mi pelo corto, mi cuerpo que cambió debido a todo lo que atravesé y busco concientizar a la gente acerca de la importancia de los controles o de donar sangre o médula”.

-¿Qué has asimilado desde agosto de 2019?

-Que nuestro tiempo es finito, que tenemos que ser conscientes de nuestra existencia, de nuestra vida e intentar vivirla de la mejor manera todos los días, ya que no sabemos cuánto tiempo realmente nos queda. También pude ser consciente de maneras de vivir que no me hacían bien y que no ayudaban a mi salud.  Y sobre todo de sentir gratitud por estar vivos en este mundo. No sé bien por qué me pasó lo que me pasó, por qué tengo que atravesar esta lucha, pero sí que tiene mucho que enseñarme y que he recibido una segunda oportunidad.

-¿A qué te aferras en este momento?

-A mis sueños, a las cosas que tengo ganas de hacer o que siento que me quedan por hacer, a mi familia, amigos y seres queridos y, por supuesto, a las cosas y actividades que amo.