PRETÉRITO PERFECTO | Kilómetro Cero

 

En 1910, el epicentro de la vida sanrafaelina era rico en caballos y burros que rumiaban alrededor del recién inaugurado hotel Centenario, en el cruce de las actuales avenidas San Martín e Yrigoyen. Perteneció a un inmigrante italiano de apellido Nissolini y luego pasó a manos de uno de sus empleados, don José Bachman, de origen suizo, quien en 1920 lo convirtió en hotel y confitería Americana.  Hoy el Kilómetro Cero exhibe comercios en tres de sus cuatro esquinas —en la sureste resiste el ECA “Enrique Sobisch”—; las carretas fueron sustituidas por autos, motos y bicicletas que comparten calles bien pavimentadas; y el poste de madera del telégrafo dio paso a un semáforo y una cámara de seguridad, acaso para evitar los nuevos y variados excesos de los sanrafaelinos de hoy.